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El blanco, el viento y el vacío. La obra de María José Moreno en IAJ, Almería 2018

noviembre 12th, 2018 noviembre 12th, 2018
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“Un náufrago estaba encantado de serlo. Pero la culpa, hacía que intentara su rescate con humo, durante todas las noches sin luna”

Fragmento del texto en sala de J. Vicario.

   

“Nadar es un asunto muy abstracto. Nadar es conjugar la nada en verbo” 

Fragmento de texto en sala, «Nadar» Iñaki Ezquerra.

 En la Sala de exposiciones del  Instituto Andaluz de La Juventud de Almería (C/ General Tamayo, 23. Bajo) tiene lugar una aventura emocional y visual…que recomiendo, vivamente, no dejéis pasar…

Fotografía de Pablo Vara. 2018. Detalle de instalación.

Fotografía de Pablo Vara. 2018. Detalle de Ilustración.

“El blanco, el viento y el vacío” muestra la reciente obra de María José Moreno (o La Marimoreno, como también firma la autora), con obras cuya base es la pintura, el dibujo y la ilustración (acompañados de instalación, vídeo y poemas…) concretados en 20 abstractos y 16 ilustraciones sobre diversos soportes y distintos formatos, todo trabajado en técnicas mixtas, pintura, grafito, acrílicos y ceras, con las que experimenta en la mayoría de las ocasiones, añadiendo o quitando, raspando, esgrafiando, y trabajando en capas donde va imprimando diversos estratos o registros de pintura blanca fundamentalmente…, aunque…estos blancos, con los que ella juega, y donde busca y busca (amante de la teoría del blanco, los blancos…) van atenuándose a lo largo de su narrativa visual en este caso…como iré explicando a lo largo de este post.

El título, pues, nos da pistas de lo que quiere contarnos, y nos señala los tres elementos principales de su exposición, el color Blanco, como nexo total a nivel pictórico o plástico; el Viento, como vínculo a nivel profundo, de la idea y los sentimientos que provocan en la artista este fenómeno en Almería; y el Vacío, que da unidad al conjunto global, y paradójicamente…, como sentimiento de lo encontrado en el desierto almeriense también…, como elemento y protagonista de la experiencia vital que la ha llevado a estas obras…

… Como veis, hay que ir desgranando las también distintas capas que coexisten en esta puesta en escena…, todo en esta exposición, desde sus ideas primigenias (como textos en los que se basa, o los sentimientos y situaciones vivenciales de la artista que dieron origen a su necesidad de expresión plástica) hasta la forma en la que está colocada la obra y el total de la exposición.

…#FFFFFF…

       Desde el primer momento que comenzamos a entrar en la sala, ser nos prepara para un rico panorama visual, incluyendo el pequeño audiovisual en la antesala, y ya van dando ganas de quedarse allá abajo (la sala está en sótano, lo que ayuda al montaje de la expo, pues desde los primero escalones de descenso vas encontrando detalles de lo que se presentará después y no desvelaré aquí)  para  desmenuzar lo que nos susurra la artista…como hizo la intérprete Paula Palomo Carmona del cuento del marinero, y luego, al oído de muchos de quienes fuimos a la inauguración.

Y así es, esos susurros, nos van guiando por un viaje lleno de caminos que se bifurcan en distintas historias, desde un pequeño cuento en capítulos que se va desentramando hasta su desenlace, a su vez con distintos estratos y varias lecturas, sentidos u orientaciones (según sopla el viento…).

 

Para escribir como se debe, de una exposición, siempre hay que volver al lugar de los hechos…y gracias a ello he podido hablar in situ con ella, con la Artista (con mayúsculas, porque así estamos viendo madurar a María José, al menos durante el año que la conozco…) y charlar tranquilas…, y ella me va desvelando parte de lo que aflora, y no siempre se ve del todo… Pero mejor, porque va bien dejar que quien explora una exposición disfrute de su propia mirada en un principio…

Todo empieza desde la pared derecha de la sala, pero leyendo,  primero, el cuaderno/catálogo de mano, el cuento donde comienza nuestro viaje y aventura, con esta narración de la propia María José:

Decía que tenía los ojos azules de tanto mirar al mar.

Había aprendido a protegerse de la tierra que duele

y de las palabras que cortan, enhebrando el viento

entre las velas de su barco; orientándose con las gaviotas

y con las estrellas.

….Ffffff…. (*)

Sol de invierno, nido de carne, alegría del juego en el agua

El mar era como una enorme mano y él solía esconderse en

el cuenco de su palma.

Hasta que de repente, la misma brisa que le empujaba a navegar

le hizo perderse en el desierto.

No sabía cómo había llegado a ese lugar.

Allí solo había blanco, viento y vacío.

Caminó durante días por entre aquel paisaje pardo y desnudo.

Los labios secos, los pasos cansados, la piel ardiendo.

Y siguió caminando.( **)

….Ffff….

(…)

 Para leer el resto del poema… debéis ir a la sala y adentraros en este pequeño mundo de María José Moreno.

…#FFFFFF…

…A lo largo de este hilo expositivo, sentimos que todo fluye y va cambiando levemente , todo va in crescendo moderato (y cantábile), evoluciona conforme contemplamos las obras que están posicionadas de forma que se aprecie una gradación, de más “sencillez” en las técnicas y procesos artísticos a más densidad, y de más sencillez en cuanto a la comunicación verbal, a más complejidad , porque el cuerpo de lo escrito en la selección de textos se haya en el tramo final de la lectura de la exposición. Así pues, al comienzo apreciamos gran riqueza o capas de acción procesual en técnicas, donde los blancos son los protagonistas,…y donde la  abstracción nos llena y guía, con algún pequeño y casi invisible elemento figurativo y grafías; aquí hay más imagen que lectura,… más preguntas que respuestas… Y conforme avanzamos por la sala, en su sentido lineal, encontramos más lecturas de textos, y obras más complejas a  nivel narrativo, más figuración (en ilustración) y menos blanco…, hacia el Color, pero un color sin estridencias…de gamas pastel, rosáceos y malvas corales y azules marinos… (***)

Fotografía de Pablo Vara, 2018.

El detalle, el trabajo, la gran riqueza de Texturas (en mayúsculas, porque es así, debéis acercaros física y mentalmente a las obras para comprobarlo y disfrutarlo) que María José contiene y encierra en estas obras…es enorme…, una gozada para quienes disfrutamos de lo sutil y complejo a la vez, de los hallazgos, de descubrir aquí y allá una tonalidad, una pequeña pieza de collage, un color debajo del blanco, una frase que a primera vista no entendemos…

Encontramos un conjunto de obras genuino y bello en la primera ojeada a la sala…pero es un concentrado de ideas, historias, personaje(s) y temas… La capacidad estética, técnica y narrativa de esta joven artista nacida en Níjar, licenciada en BBAA por la Universidad de Granada y formada luego, entre otros lugares, en Génova…es profunda y crece a pasos agigantados. Y ahí está…tan serena, realizando su “faena” poco a poco, sin pausa, con corazón y mucho tesón, imaginación o pasión…pero también con precisión, y, también, con un alto grado de realismo (sobre el entorno circundante del mundo del arte) para compensar.

La obra de María José me sabe a odas, cuentos, mitos y lecturas de la infancia (no por ello poco profundas, sino llenas de imágenes, viajes y aventuras, como dije al comienzo)…se ancla y basa en la poesía, en textos de muy variada índole y estilo…, desde Unamuno o José Ángel Valente, al poeta y repentizador Alexis Días Pimienta o el autor de Moby Dick, H. Melville,…y además, …elemental!: sus propios escritos, poéticos y reflexivos…, escuchando y alzando su propia voz.

Del nihilismo o lo zen…, a lo concreto, lo táctil, los olores, el viento…., de lo elevado y sutil a la tierra que se mastica y vuelve a las manos…, María José se abre en canal para mostrarse, como ella misma comenta… Una persona sencilla (casi tímida en la distancia) que piensa y sueña en blancos, los blanco de la porcelana (uno de los orígenes de su búsqueda del Blanco), o los blancos de la cal, de los muros limpios pero gruesos de tanta capa y capa blanca con que las gentes del mediterráneo recubren sus casas y protegen su hogar.

 (…)

Poner blanco, luego color.
Añadir blanco nuevamente.
Rayar ese color para volver a obtener el rastro de abajo.
Buscar la huella. Añadir el grafismo para hacer que algo se mueva.
Difuminar ese rastro, para no concederle demasiado protagonismo
Seguir hacia adelante.
Manchar, borrar, rayar, dibujar, pegar un papel sobre otro.
Perderse en las texturas.
Soltarse y disfrutar,
y de repente morirse del miedo y parar.
Sentirse satisfecha y frustrada.
Volver al principio. Cubrirlo todo con otra capa de pintura.
Ponerse frente al blanco una vez más
Y quedarse tan a gusto”

(…) texto de María José Moreno.

Aunque María José ahora hace todo lo contrario de la blanca cal, se expone, se descubre y se arroja a hablar de rupturas, de pérdidas, de sentimientos encontrados, del dolor de sentirse sola y a la deriva,…de vacíos, pero vacíos llenos, llenos de viento, agua, sal, y de los cientos de  variaciones del blanco que pueden darse hasta estallar en el color del fondo del mar…

Porque es una artista aguerrida, curtida y con buenas armas, herramientas y bases prácticas y teóricas, donde se reivindica dibujante e ilustradora a la par que pintora, volviendo, desde experiencias del campo de la gestión cultural, por ejemplo, al mundo del arte en su línea más activa como ella cuenta: “El dibujo es para mí el lenguaje más sincero con el que crear narraciones y contar secretos”.

 

Fotografías de Pablo Vara, 2018. Detalle de obras abstractas.

 

 

Y para ir concluyendo este post…, y como se podría explicar si hiciéramos el tráiler de una película…:

Este deambular marinero es un cuento narrado para quien lo quiera escuchar, ver y sentir… Una experiencia introspectiva en forma de bitácora o cuaderno de capitán de navío que ahora emerge a la superficie para izarse en el exterior,…es la historia ilustrada de abstracción con matices figurativos, de blancos, vacíos y pigmentos que se mueven con el viento, de pequeños personajes etéreos y semitransparentes, que flotan y se agitan en la nada, en un vacío rico de nadas…, donde flotan, nadan…y nadan…; es la verdadera historia de una artista que surcó aguas amargas y profundas, se perdió y volvió a una tierra firme llena de sequedad, tierra y viento…, cálido y áspero a la vez…, pero… y sobre todo ahora, también es la historia de cómo supo arribar con la barca entera y más experta, para seguramente, dentro de algún tiempo…, quizás, volver a zarpar hacia otras costas, paisajes o lugares que habitan el alma humana…


“Tus figuras –tus palabras– han llegado finalmente y han traído consigo al color.

Espero, amiga, que se queden un rato más, y que nos vuelvan a llevar a sitios lejanos, no importa si áridos, acuáticos o tempestuosos, pero sitios que te vacíen por dentro, que te dejen ligera, para que el viento –o lo que venga– pueda empujarnos más fácilmente.”

Fragmento del texto en sala de Julia Martos para María José Moreno.

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Ojalá “El blanco, el viento y el vacío” viaje por otros espacios, como sus historias, que vuele y se enriquezca.

En proyectos futuros  María José Moreno no se queda corta, con unos molinos que seguramente la esperan en la ilustración de un interesantísimo proyecto en ciernes.

Y ahora podemos disfrutar de su obra en varias salas más, como en la exposición colectiva de mujeres artistas: Ars Visibilis, en la sede de la Galería Meca (Centro de Arte Contemporáneo de Almería) y en el Museo de Almería.

Y en la exposición del colectivo de artistas Espacio Campingás (donde María José tiene su estudio y donde también imparte asiduamente talleres de técnicas de expresión artística variadas o ilustración, trabajando junto a sus compañer@s del colectivo), que se exhibe desde el pasado día 8 en el polifacético y encantado espacio de La Guajira para mostrarnos lo que hacen.

Recientemente ha impartido, además, el taller de Técnicas de expresión artística en Campingás, dentro de La semana del álbum ilustrado, en Almería, englobado dentro del Primer festival literario de ámbito nacionalÁlbum

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(*) No sé si es o no así, pero esta exposición es de las más coherentes que he visto en tiempo, esférica o redonda, tanto…, que sus onomatopéyicos y expresivos Fffff (que evocan el soplido del viento en la escritura, es como #FFFFFF: la forma de expresar las  coordenadas de color blanco en lenguaje HTML (el que usamos, por ejemplo, en las profundidades de la escritura de este blog, por ejemplo).

 (**) Este es el primero de los textos principales al que acompaña a otros, puesto que María José, no sólo dibuja, pinta o ilustra, también escribe…y bastante bien.

(***) Esta era la idea de la colocación en sala de toda la obra, aunque, en la realidad, debido al juego que requiere el componer sobre la pared de una sala el conjunto de unas obras, algunas obras donde predomina la ilustración (de pequeño formato) se han ido intercalando con otras donde predomina el trabajo por capas de blancos (más experimentación de blancos, manchas, y grafías). Pero la idea se transmite en su fragmentaria unidad de todos modos…

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Breve Bio:

Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Granada y Técnico Superior en Cerámica Artística por la Escuela de Artes de Almería.

Ha completado su formación en centros La Accademia Ligustica di Belle Arti de Génova, en Italia.

1er Premio certamen artístico “Por los buenos tratos” del Instituto Andaluz de la Juventud. 2015

Ha recibido varias becas de colaboración en la Universidad de Granada o Génova.

Exposiciones colectivas e individuales:

Obra permanente en Galería Acanto. Almería. Desde 2017.

Exposición stand en la II Feria de Arte Contemporáneo de la Vía Verde. Almería, 2017.

Exposición individual. “Sobre el viento y otros cuentos” Pintura e ilustraciones. Espacio Campingás. Almería, 2017.

Exposición colectiva. “Gran refranero ilustrado” Galería L ́atelier. Almería, 2017.

Exposición colectiva Real Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría. Sevilla, 2016.

Exposición colectiva. “ABC ilustrado” Galería Dall Vill Art. Almería, 2016.

Exposición individual. Acción. “Espacio Reservado”.

 Ha gestionado y organizado diversos talleres y exposiciones en sus labores de gestión cultural.


Sobre la exposición, otros enlaces de interés:

Noticia cubierta por Tele Almería Noticias el día de la presentación del IAJ.

Noticia en el Instituto de la Juventud, Almería. Junta de Andalucía.

En su perfil de Facebook.

Aquí tenéis la genial interpretación de Paula Palomo Carmona del cuento del marinero, un texto que escribí para la exposición del IAJ. Muchas gracias Paula!

Gepostet von Mari Moreno am Dienstag, 30. Oktober 2018

En la web de la Galería Acanto.

Ars Visibilis. IV, Genius “ Salas de Meca, hasta el 30 de Noviembre. Y en la sala de Museo de Almería hasta el 18 de Noviembre.

Exposición colectiva en La Guajira: “La chispa de Espacio Campingás” hasta mediados de Diciembre.

Fotografías de Pablo Vara, 2018. Detalles de obra técnicas mixtas y detalles de instalación.

Almería vista por Bernard Plossu y Vicente Aranda-Goytisolo. Y María Cañas…en el CAF

julio 26th, 2018 julio 26th, 2018
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En el Centro Andaluz de la Fotografía, en su sede principal, en Almería, confluyen tres exposiciones que creo que merece la pena reseñar…y…aconsejar su visita: “Almería” del francés Bernad Plossu, “Campos de Nijar” del cineasta Vicente Aranda, y “La cosa vuestra” de la realizadora y artista María Cañas. Además de la muestra en la biblioteca de: Los cuadernos de la kursala , colección que ya forma parte del Centro de Documentación del Museo Reina Sofía y que puede ser considerada como una “de las principales influencias en la edición del fotolibro en España”.

 

En esta ocasión, se va a poder respirar Almería en grandes dosis, porque, aunque Imagina -proyecto iniciado por el alma mater de esta institución, Manuel Falces- siempre tuvo parte de su mirada en la Imagen fotografiada de las tierras o territorio (gentes, lugares, paisajes…) de Almería, de la mano de magnífic@s fotógraf@s, esta vez…vamos a contemplar una revisión, en b/n y pequeño formato, en su mayoría, de unas Almerías que se mueve entre los años 60 y finales de los 80… Y lo digo en plural porque son dos exposiciones que la recorren, de forma individual.

Ambas plantas del Centro, pues, las hayamos repletas de tomas fotográficas que nos hablan de unas tierras almerienses encontradas, percibidas, divisadas y capturadas por los trabajos de Bernard Plossu (fotógrafo francés nacido en Vietnam y muy vinculado a estas tierras por su familia política),  y por otro lado, de Vicente Aranda (el cineasta, que no solía realizar trabajos fotográficos tan extensos) siguiendo a Goytisolo y sus Campos de Nijar…

Cada exposición individualmente merece su propia reseña y escrito (o post en este caso), y también, aunque son fotografías de otro cariz, y otro signo estético y conceptual, la exposición de María Cañas, en la sala multimedia (la de menor tamaño pero grandeza interior como me gusta decir… ;-)…con unos trabajos, en videocollage y collage o montajes, que juegan con el significado de la imagen  de forma comprometida e intensa, ya a primera vista.

Visitad el CAF, y su biblioteca abierta al público, así como su pequeña tienda con publicaciones fotográficas, siempre de autorías de primera fila.

La web de referencia: www.centroandaluzdelafotografía.es

Hasta pronto…

 

 

Isabel Aranda y la Imagen vivida, olvidada, soñada y reencontrada en el Espacio /Tiempo

mayo 11th, 2018 mayo 11th, 2018
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Isabel Aranda y la Imagen vivida… olvidada,  soñada y reencontrada en el Espacio /Tiempo. Sobre su exposición “Tu rincón preferido”. CAF Almería, 2018.

Así es como veo y siento esta exposición en el Centro Andaluz de la Fotografía, en Almería. Hasta el 27 de Mayo (ampliada la fecha de la muestra, como era de esperar).

Aunque el ajetreo cotidiano, a veces, te hace dilatar  los pequeños proyectos del día a día,… al fin puedo publicar esta aproximación a Isabel Aranda y su reciente exposición:

 “Gracias a la memoria, el tiempo no se ha perdido y si no se ha perdido, el espacio tampoco”.

Georges Poulet, L’Espace Proustien (1963)

Entrando en la pequeña sala (solo por dimensión espacial) donde Isabel Aranda muestra su reciente obra fotográfica: “Tu rincón preferido”, me encuentro la primera sorpresa, las imágenes que veo, su calidad, no se corresponde exactamente con la imagen del cartel de promoción para la exposición…, pero…

…pero me alegro, porque es muchísimo mejor, y si ya me atraía el cartel, imaginad la obra real.

Es cierto, entro predispuesta favorablemente, porque me gustan las fotografías de Isabel Aranda; pero…, lo que hallo no es la fotografía de cariz urbano en b/n que conozco de ella, cercanas a un universo de Robert Frank (por la imagen de lo cotidiano pero sutil) y su blanco y negro, en la estela de la vanguardia catalana como Catalá Roca o Colom, Miserach, etc., sino que me topo con pequeñas obras de arte, tratadas con el mimo de los pequeños retratos de los primitivos flamencos… Y no por el tema o técnica, claro, sino por su atractivo general, que me pide ver qué pasa dentro, …que me llaman tanto que me pego para ver los detalles bien cerca (cualquiera se hubiera extrañado al verme tan cerca de las imágenes)

Pero, lejos de ser una fotografía detallista, o de filigrana (como en las miniaturas del siglo XIV o XV), donde todo queda evidenciado…Isabel Aranda me da otra grata sorpresa: hay más de lo que aparece a simple vista…, se crea un clima, un ambiente…, un poco a lo Manuel Falces, por ejemplo, sin ir muy lejos…, por la atmósfera, por la sinuosidad, por los espacios y el colorido de las imágenes que están sin estar, como en un sueño donde al parpadear cambias de estancia en un gran lugar laberíntico…

Laberinto de imágenes…, laberinto de emociones…

Espero encontrar las viviendas abandonadas (pero no olvidadas) del poblado minero de Rodalquilar…, pero no…, es otra historia, son muchas historias, o vivencias más bien, una dentro de otra, a modo de juego de “matrioshka”…

Lo que muestran sus imágenes son una invención, la reinvención de lo que ella ha ido viendo y sintiendo en esa localización con el paso del tiempo y sus sucesivas visitas al entorno a lo largo de treinta años visitando el lugar…

Gracias a la memoria, pero en forma de fotografía (memoria fotográfica podríamos llamarlo, reutilizando la cita de comienzo de G. Poulet) y no documental, sino sensorial y sentimental, Isabel ha ido observando con su cámara las vidas que habitaban esos restos de hogares…, desde okupas hasta vagabundos o grafiteros momentáneos…; escaleras, muros, objetos, grafiti sobre pintada, pintada sobre un grafiti, pegatinas, restos de carteles, suciedad o limpieza…ocupación, reutilización… Los muros interiores o exteriores de esas casas obreras, mineras, son y serán existencia pura, mientras perdure la Imagen de esas vidas, las que las habitaron originariamente y las que han ido pasando y dejando, de algún modo, su rastro.

Los vestigios del pasado se imbrican con el presente y con el futuro en las imágenes de Isabel. Y digo imágenes en vez de fotografías, porque aunque utiliza la polaroid en la técnica de la transferencia de su película o emulsión pigmentada al papel (algo delicado y que le exigió pruebas y experimentación hasta lograr  lo que quería, y sin romper o estropear la emulsión), el final es la consecución de obra única (copia original quiero decir, dado que solo hay un ejemplar de cada polaroid) de una imagen onírica, casi primitiva estéticamente, donde se juega con lo desvaído que imprime carácter a este tipo de fotografía (ese colorido especial a veces amarillea o azulea, según, y que consiguen con el paso del tiempo), y la sensación sutil  y leve que transmite la caída de emulsión extraída al posarse sobre el papel con sus pliegues naturales.

Veo en cada imagen enmarcada, una delicada pieza de arte proyectada en la pared de la sala… y el Tiempo (en mayúscula, sí) se detiene, para no saber en qué momento estamos…, pues son paredes de varias épocas, pero su imagen (su metaimagen) sigue allí; otros elementos fotografiados ya no están, o están bajo estratos de las consecutivas estancias de personas anónimas…

Me ha emocionado la visión de Isabel, porque trasciende la fotografía matericamente hablando, se convierte su obra en sensación genuina; me parece imágenes de una ensoñación en celuloide al más puro estilo del nuevo romanticismo de los años ochenta… y juega con la plasticidad del formato pequeño; las manchas, que de lejos pueden parecer abstracciones incluso, de franjas y manchas de color, se van dibujando en elementos narrativos más reconocibles en espacios mágicos, pero no concretos del todo…, su imaginario flota, se atrapa y se desvanece en el pequeño y encuadrado formato, a veces asfixiante, pero que luego se amplía buscando más…

“Tu rincón preferido”, los rincones fotografiados, se convierten en el mío, porque he estado allí, en persona, y ahora, con ella, en un viaje trasferido a través del tiempo, miro con sus ojos techos, muros, día o noche da igual; esgrafiados, desconchones, manchas y pintura…; los signos de la transición entre el siglo XX y el XXI están aquí (en la sala) y allí (en la imagen instantánea), capa a capa hasta su aterrizaje en estos papeles de acuarela.

Como dice para esta exposición Pedro J. Miguel: “nos convertimos en demiurgos” del “múltiple abandono y retorno” de estas pequeñas historias…

Estas narraciones, creo, pequeñas o grandes, están contadas con voz en off y en fuera de campo, y aunque intuyamos la presencia de la fotógrafa por allí, son a escala, porque Isabel nos deja entrar y salir de sus imágenes, completar el puzle o rompecabezas que constituye su mundo interior de belleza singular, la imagen que proyecta el poblado minero de Rodalquilar, en el parque natural de Cabo de Gata, Nijar… para nuestros ojos y alma… material sensible, pero transferible…afortunadamente…

……………………………………………………………………….



(detalles de obras, fotografías de Maribel Úbeda, con móvil..., mejor verlas in person...jeje)

Extras:

CHARLA CON ISABEL ARANDA

En la entrevista o charla que mantuve con Isabel tras ver su exposición, me contó detalles de su forma de entender la fotografía, como un todo, y con la libertad por delante. Ama el proceso y es minuciosa, hasta conseguir su idea original, y prefiere esperar a tener lo que desea sin arrebatos, pero tras un tiempo sin exponer (aunque con una obra que esperemos que pronto salga a la luz en formato de pequeño libro de fotografía y poesía…, no digo más), tiene pendientes dos muestras más: primero en Julio en la Sala Alfareros (de la Diputación de Almería, y de la que hablaremos más adelante por aquí, espero) y casi en paralelo, durante este verano, en los muros de RodalquilarArte 2018.

Isabel tiene numerosas cámaras fotográficas y de distintos formatos (su Nikon analógica, una Hasselblad 6×6, varias Polaroid, etc., etc.),  trabaja con la cámara y experimenta, pero para ella prima el ojo, las sensaciones, el instante (tan sincero siempre, sin artificios en su caso) y la emoción, no la técnica (lógicamente, creo yo…, y afortunadamente), pero sostiene (algo que también comparto) la buena toma fotográfica, encuadrar y exponer bien para no tener que ir retocando.

Uno de los referentes o fotógraf@s preferidos de los que me habló es Masao Yamamoto, y tomo nota para buscarlo con calma, a parte de Robert Frank, Chema Madoz o Isabel Muñoz, de la que me habló con más extensión y compartimos admiración.

Para Isabel, fotografiar es Comunicar, más allá del hecho artístico o matérico, está la expresión, y se nota. Gracias Isabel, por tu tiempo y tus IMÁGENES…

Bio de Isabel Aranda (en post anterior y en su blog)

Link a noticias sobre la exposición de Isabel Aranda en el CAF:

CAF. Centro Andaluz de la fotografía

Noticia en: La ventana del arte, Junta de andalucía, cultura.

en Instagram: @isabelaranda62

Entrevista a Isabel Aranda en Interalmería (en breve)

Más obra suya en cuaderno catálogo “Una mirada más” (con prólogo de Pedro J. Miguel.)

Isabel Aranda en el Centro Andaluz de la Fotografía. 2018.

abril 3rd, 2018 abril 3rd, 2018
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Hasta el 27/04/2018, podremos admirar la personal obra fotográfica de Isabel Aranda en el Centro Andaluz de la Fotografía, en la Sala Jorge Rueda.

Una exposición sobre el poblado, antiguamente dedicado a la minería, en las inmediaciones de Rodalquilar (Almería), y titulada: “Tu rincón preferido”.

Obra de Isabel Aranda. Exposción en el CAF 2018: "Tu rincón preferido".

Y expone junto a Nicholas Nixon , el almeriense Rubén Garcia y la Colección de libros de fotografía de la Fundación Mapfre con uno de los catálogos más completos del panorama fotográfico internacional,  donde podremos ver el catálogo de Lewis Baltz, o las monografías de fotógraf@s como Julia Margaret Cameron, Graciela Iturbide, Brassäi, Ed Van der Elsken, Duane Michals,  Hiroshi Sugimoto o Paz Errázuriz… Así que no hay excusas para dejar de ir al Centro andaluz de la fotografía.

No he querido esperar a ver esta expo para hablar un poco de ella, así que mientras puedo hablar con Isabel (nos veremos y charlaremos en breve) y puedo ir y ver (mirar y admirar seguramente) sus obras, dejo aquí el resumen que el CAF ha difundido sobre la exposición:

Isabel Aranda expone por primera vez en el Centro Andaluz de la Fotografía, una serie fotográfica sobre el poblado minero de Rodalquilar, Níjar, Almería.

Utiliza la técnica de transferencia polaroid que consiste en despegar la emulsión del positivo o copia resultante para transferirla a otro soporte poroso, siendo lo más habitual el papel de acuarela.

En palabras de Pedro J. Miguel:  “Esta serie fotográfica consigue este mágico efecto, cada imagen cuenta una historia, y el conjunto conforma en nuestro imaginario no sólo la historia del asentamiento, sino la de sus múltiples abandonos y retornos -ocupaciones, como dirían los arqueólogos, ante la reveladora acumulación de estratos en paredes, vigas, escaleras y suelos-. La huida de sus primitivos pobladores no zanja la secuencia vital del espacio, porque nos gusta volver y dejar nuestra huella …”

CV artístico:

Isabel Aranda Jiménez (Almería, 1962) “desarrolla su labor profesional en la ciudad donde nació. Fotógrafa autodidacta, inicia su faceta artística a finales de los años noventa. Entre 2000 y 2009 participa en numerosas exposiciones colectivas de toda la geografía nacional, y en 2002 el Centro de Visitantes de Las Amoladeras recoge su primera exposición individua”l; en 2009 expuso  individualmente en el Museo de la Ciudad de Almería, “lugar que le ha dado la posibilidad de perfilar su técnica gracias a los conocimientos adquiridos en la Escuela de Artes y Oficios, en los talleres de Carlos de Paz oen el Centro Andaluz de la Fotografía. Su obra ha sido merecedora de premios diversos, y ha aparecido publicada en diarios, revistas, libros artísticos y catálogos.”

Publicaciones:  Catálogo de exposición  “Una mirada más” (con prólogo de Pedro J. Miguel ) a modo de Fotolibro.

Blog personal:

www.unamiradamas.mye.name

 

…Seguiremos informando…

 

Federico Castellón, y otr@s artistas del Expresionismo en Almería. 17/11/17 hasta el 20/01/18

noviembre 13th, 2017 noviembre 13th, 2017
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Con el título de EXPRESIONISMO en FEDERICO CASTELLÓN y OTROS ARTISTAS ALMERIENSES la Galería Acanto (galería nacida en los 2000 pero que ya es una de las clásicas apuestas por el arte en Almería, centrada en arte contemporáneo y obra gráfica, y sin dejar de lado a artistas cercanos) presenta, en esta ocasión, al histórico e internacional pintor, grabador e ilustrador Federico Castellón (Alhabia, Almería, 1914 – Nueva York, 1971) en su vertiente más expresionista (cuyo estilo y estética fue característica en, sobre todo, su etapa final y desde la mitad de su carrera artística), y para ello, han invitado a dialogar con él, visual y estéticamente, a otros 6 artistas que se mueven en ese espectro creativo, y siempre figurativo, en Almería (nacidos, relacionados o afincados en Almería, tierra de nuestro genial Castellón):

Laia Arqueros (Almería,1985)

Ginés Cervantes (Huércal-Overa, Almería,1939)

José Francisco Martín Pastor (Almería,1952),

Emilio Pérez (Madrid, 1965) ,

Beatriz Salvador (Almería, 1994)

Sol Úbeda ( Almería, 1959)

Como nos cuenta Emilio Fernández en la Galería Acanto, esta es una exposición que llevaban largo tiempo deseando hacer y se ha ido posponiendo por unas circunstancias u otras, pero al fin podremos ver las obras de estos artistas actuales conversando con las de Federico Castellón.

Además: “pretendemos con esta exposición , extrapolar ese espíritu de los primeros expresionistas a la Almería del siglo XXI, donde estos seis artistas almerienses, en diálogo con el espíritu expresionista presente en las obras de su paisano predecesor Federico Castellón,  hacen suyo ese sentimiento a la hora de crear,  ofreciéndonos los siete su personal expresión subjetiva de la realidad desde su visión interior de la misma”.

En espera de la inauguración y de poder observar y degustar la selección de obras (difícil, como también comenta Emilio, ya que la sala es limitada, por lo que muchas obras serán expuestas en carpeta, algo también muy interesante, según mi propio punto de vista…) por ahora sólo os remitimos la info básica para que asistáis a dicho “estreno” y en breve, espero, tendréis por aquí mi pequeña reseña de la expo.

Los grabados e ilustraciones de Laura Ardila en “Suena Adentro” La Guajira. Almería, hasta 09/11/2017

noviembre 1st, 2017 noviembre 1st, 2017
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Suena Adentro…

Como un rumor de brisa marina meciendo las algas…, aires que mueven las mareas de las profundidades del mar…

O como la versión de Arabesque Nº1 de Claude Debussy, por el músico japonés Isao Tomito, con sonidos electrónicos de sintetizadores para el programa Planeta imaginario [programa infantil -o no tanto- que a parte de peques de la España de los 80 nos apasionaba… porque, creo ahora, hacía que viéramos más allá de lo tangible de las cosas, y nos enseñaba a imaginar, la fantasía de sueños hechos de escenografías,  música y narraciones…]

A veces nos viene un fragmento de texto concreto, o todo un texto a la hora de hablar sobre la obra de alguien en arte, …empezamos con una cita, algo escrito por otros que engloba y resume  lo que se siente al entrar en un mundo ajeno pero cercano ya.

Y en este caso, lo que me ha hecho traducir sentimientos y visiones de esta obra de Laura Ardila ha sido esta breve y sutil Arabesque…, será que entre impresiones anda el juego, y no porque sus obras lo sean, pictóricamente hablando…

Es un acto tan bello ese diálogo enriquecedor que se mantiene con un artista para entender su obra, sus procesos, su trayectoria (a veces no sólo artística sino vital…), que en cierto modo se realiza para entender el mismo Arte en sí, pues Arte no hay uno, o un modo, o una visión, es extenso, se va por vericuetos que no siempre comprendemos, no está todo bajo control, aunque nos empeñemos en etiquetar o nombrar; el Arte es una pulsión vital, momentos, obras, sensaciones que nos provocan una idea, un acto de comunicación (siempre hablando de lo que envuelve, claro, a un acto artístico en sí, con una propuesta o una intención artística quiero decir)….

Esos momentos en que alguien te cuenta, te muestra y se muestra, se expone y se abre, y responde a tus preguntas…incluso a cuestiones que quizás no se había planteado aun…, es tan importante para mí, tan necesario, que no sé si deseo que el texto se termine alguna vez…, para tener la excusa de entrar y salir del imaginario o el mundo creativo del artista, como en este caso, el de ella, Laura Ardila.

Una artista con mucho que contar, que narrar, que expresar y experimentar…

En Arabesque y en el mismo Planeta Imaginario, podemos sumergirnos en muchos y diversos mundos, pero todos sorprendentes…, flexibles y hasta etéreos… Unas veces paseamos  por la galaxia diciendo hola a los planetas, y otras nadando junto a peces,  corales o algas de infinitos verdes… Entre la oscuridad azulada o verdosa de rocas marinas de concavidades sinuosas…

Y para mí, este es el sonido de esta exposición: un rumor tranquilo y cálido que suena de lejos, casi arcano, de unos tonos armoniosos con un ritmo rico en colorido, de melodía que puede parecer ligera pero en realidad lleva una gran carga de profundidad…; y con un tempo cadencioso y elegante…

De las obras de “Suena adentro” pueden surgir todo tipo de seres y formas, porque estamos entre profundidades submarinas, pero no son aguas abisales tenebrosas, sino luminosas pese a la oscuridad y lo recóndito de ellas…; aguas efervescentes de plantas libres y voluptuosas, cetáceos gigantes o carnosos pulpos…, donde sumergirse para jugar entre colores suaves, malvas o lilas que ondean en el ecosistema sensual y juguetón de una naturaleza posiblemente femenina…en un estado de latente agitación…, intuimos…

Todo empieza ahí, en lo más secreto y profundo de las aguas…pero trasciende de forma pura, con un toque minimalista aunque también onírico, hacia otros abismos de silente clamor…

Así veo el mundo que nos presenta Laura Ardila con “Suena Adentro”, en La Guajira

Para quienes también quieran saber qué van a ver de forma más ortodoxa, o técnica, Laura Ardila presenta 6 estampas en giclee  (reproducidos en alta calidad) a base de tintas de grabado al agua, lápices de color y técnicas mixtas, en un trabajo cercano a la monotipia, como me explica Laura ante mi rostro  de asombro cuando me va contando el proceso y trabajo que lleva cada pieza…, y las ideas, las notas, los bocetos, las pruebas de autor… hasta llegar a las obras que presenta.

La imagino amasando imágenes, distorsionando, retorciendo, estrujando materiales para trasferir una textura, rayando, estarciendo a modo de happening en miniatura o dibujando y esgrafiando sobre el papel, sobre las tintas, acuarela, témpera,…

Se nota que Laura Ardila ama su trabajo, que necesita expresarse y comunicar también, y aunque hace poquito que la conozco y que la sigo… (aunque lo mío ha sido uno de mis típicos “amor a primera vista” de artista) y se le ve sencilla, menuda y que se divierte trabajando, a la vez me sorprende su fuerza y madurez, investigando, creciendo con cada gesto de su mano con un pincel, transformando el papel, cubriendo de magia los fondos que entinta para comenzar a crear.

Laura quiere conocer y controlar las técnicas del grabado para dar la vuelta a una idea o empezar de nuevo (aunque haya miedo al error y hasta vacilación) para poder dejarse llevar y guiarse hasta donde le lleven las posibilidades expresivas y técnicas de sus herramientas o sus materiales.

Proveniente del mundo de la ilustración y las artes visuales, persigue con ahínco descubrir todas las capacidades que le brinda crear con “la mancha”, como ella misma dice.

Imagino a Laura, a la vez que concentrada, puro nervio, como una púgil luchando contra los elementos, pero no para defenderse, sino para dominarlos, venciendo una y otra vez, debatiéndose entre este trazo o esta línea, esta imagen o esta otra (pues ambas, qué carajo!), abriéndose paso en los espacios que va conquistando para crear profundidad de campo (como se diría en la fotografía), perspectiva o profundidad (sin más) en las dos dimensiones del plano…

Sus composiciones llaman a la contemplación, pero en ellas habita una pequeña convulsión, hay movimiento, en fuga hacia la calma…, todo va encontrando su lugar…

Ella ve claro lo que quiere como una exploradora de mundos posibles,  palpitantes de elementos de la naturaleza principalmente, aunque lo figurativo va dejando paso a las formas en estados puros, a cierto minimalismo no abstracto al que aspira en este colofón de ideas donde confluye todo lo que flota en su mente, ante sus ojos, entre sus manos artísticas. Investigando de forma empírica pero soñadora, táctil…

Aunque las obras que conozco de Laura y las que vemos en La Guajira (también exponer obras de  su proyecto final de Artes Plásticas y Diseño: “Jardines submarinos”, que recibió el Premio Extraordinario de Enseñanzas de Artes Plásticas 2016 otorgado por la Junta de Andalucía) parezcan de un corte más sensorial que racional, hay mucha reflexión y un alto estatus intelectual en esta artista (y lo creo por cómo habla y me cuenta sobre el Arte en general, o sobre sus propios trabajos).

Contemplando otros trabajos suyos, las obras de Laura Ardila nos hacen desear meternos en el laberinto del Fauno o comer la galleta de Alicia para crecer o empequeñecernos, para dejarnos llevar a mundos diferentes, como hace ella misma  a enfrentarse a su labor creativa…donde comienza hilando finos caminos que se multiplica desde su cuaderno de bocetos e ideas preliminares (lo he visto, se lo robaré algún día cuando lo tenga completo, jeje…), pasando por las veladuras, las texturas o las tonalidades que trabaja con constancia, que busca y consigue…hasta un “voilá”: llegar a las profundidades y emociones de las formas necesarias.

Id a La Guajira a otear estas pequeñas joyas…, pero aviso, hacedlo con cuidado, y hasta con una brújula, porque su obra te atrapa e igual después no podéis volver a casa…

Las cosas no existen.
La idea, sí.

La idea es infinita
igual que el sueño de los niños.

 13 poemas. Balada de Alzira [1951], Hilada Hirst

(Ahora, al final de estos apuntes sobre la obra de Laura, es cuando me viene a la mente este precioso pequeño fragmento…)

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Más sobre la artista: Bio

“Laura Ardila se licenció en Bellas Artes en la Universidad de Antioquía en su Colombia natal y se introdujo en el mundo del grabado en la Escuela Arte Almería, donde realizó el CFS de Grabado y Técnicas de Estampación. Su proyecto final “Jardines submarinos” (que formará parte de la exposición) recibió el Premio Extraordinario de Enseñanzas de Artes Plásticas 2016 que otorga la Junta de Andalucía. La litografía y el grabado son, además, una de sus fuentes de inspiración a la hora de realizar sus ilustraciones donde búsqueda de atmósferas a través de texturas y trazos simples es una constante y donde el componente narrativo también tiene un papel fundamental.”

En medios: La ventana del arte

Rastros de crisis. Tras las huellas del futuro… Sala Alfareros, Almería, hasta el 07/11/17

octubre 15th, 2017 octubre 15th, 2017
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Con el títuloRastros de crisis, las artistas Raquel Rodríguez y María Isabel Muñoz, han presentado recientemente su exposición conjunta sobre la huella visual de la crisis económica que nos asoló (y aun sigue asolando…) y que se vió plasmada, entre otros ámbitos tangibles (como el paro, la emigración, la depresión económica o social…) en las calles de Almería, aunque podrían haber ido a cualquier ciudad de la Península para encontrar imágenes similares, por supuesto…

Raquel y María Isabel realizaron una ingente labor de búsqueda de imágenes por el centro y casco antiguo de la ciudad, un proyecto ideado, trabajado y finalmente montado con tanta ilusión como deseos de comunicar a sus conciudadanos las reflexiones que ellas han ido haciendose, a base de sensaciones y sentimientos de la imagen urbana, el paisaje urbano que se configuraba o desconfiguraba a su paso, día a día, mes a mes…, y que se han ido transformando en Arte con mayúsculas con cada imagen fotográfica aquí mostrada (como concreto más adelante).

Ellas me ofrecieron la posibilidad de explicar en el prólogo de su catálogo lo que habían expresado en imágenes, algo de lo que cada día que pasa (y tras el montaje e inauguración, viendo la gran calidad artística y expositiva) agradezco más y más…Es toda una experiencia formar parte, de algún modo, de proyectosa así, sentidos, mimados, trabajados y cuidados desde el principio al final, y con tanta profesionalidad.

Además, a parte de las imágenes fotográficas, todas en técnica digital (en formato pequeño configurando un mural de 6m x 2m, mas 22 imágenes individuales, de 70X100, impresas con tintas látex sobre vinilo y cartón), en la sala  puede verse, como parte de la exposición, una instalación que complementa un poco más, si cabe, la idea general del proyecto, a base de cartones de deshecho… (y no digo más para no hacer spoiler, jeje). ¿A qué esperais para ir ya y descubrir toda la gama de matices en texturas, colores y formas fotográficas?

rastros de crisis

Obra de “Rastros de crisis”, exposición de Raquel Rodríguez y María Isabel Muñoz

 

Prólogo a “Rastros de crisis”:

 Rastros de crisis. Tras las huellas del futuro

Del mismo modo que los rostros nos cuentan sus vivencias, o su historia, a través de surcos, arrugas o la lisura de la piel, la mirada o los gestos…, las calles y los elementos que la configuran, nos hablan del lugar, de su gente y de su devenir…, de su pasado, su presente y, seguramente…, de su futuro…

Entre signos, elementos que se integran como símbolos, restos, rastros, colores y texturas…encontramos dialogando las imágenes fotográficas que María Isabel Muñoz y Raquel Rodríguez nos brindan para mostrarnos, precisamente, el rostro de una ciudad en estado de crisis.

Aunque no toda crisis tiene que ser negativa, pues el término en sí significa cambio, y no todo cambio tiene por qué ir a peor (sino a mejor, o a transformar sin más), en este caso, el azote de la crisis económica sí que ha trasfigurado materialmente el entorno, las calles de Almería capital, donde se han tomado todas las imágenes.

Los signos y elementos del deterioro se convierten entonces en símbolos de la destrucción…, de dejadez, de tristeza de un abandono que a su vez puede traer suciedad, empobrecimiento de zonas enteras, de edificios, aceras, con paredes derruidas, casas vacías, puertas o ventanas tapiadas, ya sin vida…

Pero, ante un panorama así… ¿por qué no mirar más allá de esa superficie infravalorada?, ¿por qué no dejar que la mente y el corazón transmuten lo que observan en tensiones vivas, en horizontales y verticales excitantes, en colores y texturas casi exóticas, en curiosas convivencias de cemento con óxidos, carteles despegados y una planta que reverdece en la fisura de una esquina derrumbada?…

Hay vida después de todo, detrás de todo escombro, porque las crisis pueden ser personales  o de más escala, a nivel estatal, social, bélico, histórico y mundial, pero siempre tienen un elemento  común: dejan huella… Múltiples huellas, como estos rastros reconvertidos en un conjunto de imágenes que ha escogido el soporte fotográfico como medio de expresión, aunque podría haber sido el narrativo, audiovisual o pictórico….

En este caso la fotografía ha servido de herramienta directa de comunicación, entre lo documental y lo expresivo (porque no es un mero ejercicio de archivo o documento testimonial), como recurso para reconciliarse con lo hallado y explicar, de forma emocional, pero creativa,  lo que veían y sentían al andar o pasear por sus calles de siempre. Isabel y Raquel nos exhortan a través de su mirada, con la elección de cada detalle fotografiado y con la selección final de cada imagen del proyecto, de más de 1000 instantáneas en una larga gestación (casi dos años), donde han tenido que elegir y elegir hasta destilar la esencia de su idea: el diálogo con el entorno en un proceso de salir-mirar/sentir-fotografiar.

El resultado es una composición fotográfica (en forma de panel a gran escala) junto a una serie de imágenes individuales como contraste; todo, a su vez, configurado como mosaico de sensaciones, estímulos visuales y sentimientos donde esta diseñadora gráfica (María Isabel Muñoz) y esta fotógrafa (Raquel Rodríguez) han ido volcando todo lo encontrado en sus salidas fotográficas (con cierto parecido a la estrategia de la deriva, dentro de la “psicogeografía” propuesta por los situacionistas de los años 70, donde se recorrían espacios de forma emocional para descubrir, dejándose llevar, y crear, en una forma de subversión ante la realidad y el arte convencional), pero con método: trabajado, primero, el material por temáticas, para ordenar lo que querían transmitir, alrededor de las palabras: CerradoVacíoCicatrices.

Así estructuraron todo el juego de símbolos, detalles o planos más amplios, con diversos enfoques, más abiertos o más cerrados, estos últimos más concretos y más abstractos también, dando paso a la subjetividad, algo importante para ellas. De manera que no estamos ante un reportaje sobre los restos de un naufragio, sino ante un discurso, no narrativo al uso (lineal), sino emocional, artístico, donde lo bello o estético no está reñido con la realidad del objeto retratado…

Tres palabras (que encierran múltiples conceptos a su vez) han bastado para darnos a conocer los sentimientos y la reflexión en torno a algo vivo pero fantasmagórico, que nos puede aterrar pero atraer, que puede ser visto como suciedad y deterioro, o como una impostura estética, la atracción de lo decadente, …el fin…, o el comienzo de algo…

Las fisuras de un mundo conocido se desvanecen, se cuelan por las rendijas de nuestra mente, y quizás, al salir de la sala de exposiciones (o al terminar de ver este catálogo), veremos otro mundo paralelo al del exterior agresivo, y creeremos, porque lo desearemos, que otro lugar es posible, pero reconstruyendo desde las huellas, cicatrices y restos del pasado… 

Los rastros son indicios, los pasos son certezas… María Isabel M. y Raquel R., desde luego, dejan huellas de futuro con sus imágenes…

Maribel Úbeda
Almería, Septiembre de 2017 

……………………………………………………………………………………

Con esta muestra de imágenes fotográficas, la Diputación de Almería continúa su programa de exposiciones “ALEX” durante esta temporada, algo de agradecer por su habitual calidad.

Al margen de la exposición en sí, lo ideal, y lo digo aquí exprofeso, aunque creo que ya se intenta desde distintas iniciativas,  es que itinere esta muestra (e incluso, que se amplien las imágenes de la exposición actual, porque material tienen) y se pueda disfrutar en otros lugares (otras salas, poblaciones o ciudades, por qué no?) para dar lugar al debate, ese que sus creadoras han querido propiciar desde su mismo ejemplo, un diálogo con la ciudadanía, los habitantes (eventuales o afincados) de las calles de estos paisajes urbanos donde hay tantísimas lecturas, tantas como capas de historia (history) o historias (stories) por vivencias, estéticas o modas en la edificación, políticas de urbanismo, posibilidades de restauración o conservación del entorno, deterioro…o, en suma, el uso de los espacios públicos; sería interesante debatir por ejemplo, y algo que me da a mí que pensar con estas imágenes, sobre los límites (en muchos sentidos del término) entre lo público y lo privado, la intimidad y la observabilidad de los que son o fueron hogares en su día.

Como las propias artistas explican, al hablar de la exposición y del conjunto de su obra, parte de su meta es que la gente que va a la sala se quede largo rato viendo y reflexionando sobre las imágenes, los detalles, y si hace falta, que vuelvan, que hagan suyo este caleidoscopio o gran mosaico de historias, pequeñas o grandes, que cuentan visualmente.

   

Horario de visita a la exposición:

Lunes-Viernes: 10h – 14h. y 18h -21h

Enlaces sobre la exposición:

Blog de Rastros de Crisis

Diputación de Almería. Noticia de la inauguración

Inauguración: Facebook Diputación

Diario de Almería

20Minutos

Enlace a blog o porfolio de las artistas:

Raquel Rodríguez

Imágenes del montaje y la inauguración Fotografías siguientes. Maribel Úbeda:

  

 

Acto de Inuguración.

Fotografía de Pablo Vara. En imagen: Ángel Escobar, Diputado de Bienestar Social;Raquel Rodriguez (artista), Maribel Úbeda(presentando a las artistas) y María Isabel Muñoz (artista)

El “Mediterráneo” de Acanto, 2017

septiembre 5th, 2017 septiembre 5th, 2017
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Como siempre que puedo, fui a la Galería Acanto para ver su última exposición, esta vez la colectiva y multidisciplinar “Mediterráneo”, 2017, y os la recomiendo intensamente, aunque publique este post cerca de su clausura (bueno, igual se prorroga, como se suele hacer cuando una exposición de tales características tiene éxito).

La muestra, variada en estilos y técnicas, con la temática común del mar Mediterráneo, reúne una selección de piezas y autorías del arte contemporáneo actual, efervescente y vivo.

Connie Westendorp. Técnica mixta sobre lienzo.

Y la recomiendo por la calidad y belleza de las obras, claro, pero también porque no todos los años se realiza una recopilación de artistas que tienen trabajos con el lema o habitual temática marítima mediterránea, y  este año tocaba…

Tocaba, no sólo  porque a sus gestores les apetecía cambiar de tercio tras la exposición dedicada a Pituco (el excelente pintor granadino de vanguardia, de los años 50-70, con pinturas de formato pequeño) sino porque, y más importante, se ha querido rendir un pequeño homenaje a la figura, aun palpitante en tantos y tantas amantes de la cultura, como es Ana Santos Payán (Guadalajara, 1972 – Almería,  2014), responsable de El Gaviero Ediciones, de la Revista Salamandria y de un largo etcétera de estupendos proyectos literarios y artísticos que realizó a lo largo de su trayectoria profesional y, casi diría, personal, junto a Pedro J. Miguel, y otros artistas de la poesía, la prosa y lo visual; Ana Santos fue una gran editora y dinamizadora  cultural, descubridora de talentos talentosa que removió el panorama almeriense y fue la primera que reunió, editó y publicó una serie de trabajos sobre el mar Mediterráneo con “Azul Mediterréneo”,  en la Almería de los 2000, en 2005, con autores de estos lares (nacidos  o trabajando su obra en Almería provincia), y a nivel nacional, desde la mencionada Revista Salamandria  (monográficos que nos encandilaron y animaron la escena artística con cada número).

Fiel a ese espíritu, Acanto trae este año su propia V Edición de “Mediterráneo”, con 13 artistas, algunos y algunas ya conocidos del Universo Acanto, con alguna nueva incorporación por descubrir.

Trece artistas pues, son los elegidos para el podium olímpico del culto al Mediterráneo desde este puerto que fue, allá por 2005 la ciudad que albergó los Juegos del Mediterráneo en su XV edición.

En grabado:

Hay quien ha realizado obra ex profeso para la ocasión, como José Manuel Peña (Granada, 1963), que ha presentado 12 obras inspirado por el lema del mar mediterráneo y donde se ha empleado a fondo creando su propio papel (paperart) como soporte de piezas creadas a base de técnicas aditivas (pulpa de papel coloreado) grabado calcográfico y collage, en los que ilumina manualmente sus piezas, cuyos elementos son desde la sardina hasta el Sol de Portocarrero. Un auténtico festín visual donde se mezcla la sutileza de las líneas con las de los colores y texturas varias.

Sin embargo, Christian Bozon (Lons le saunier. Francia, 1969), especialista en grabado en dulce y manera negra, ha trabajado en otras ocasiones la idea de mar, pero desde una estética más abstracta, como es su estilo, y siempre desde su extrema calidad técnica, como es el caso de su punta seca y aguatinta a base de tres planchas, y donde el intenso azul se une al dorado ocre que puede traernos a la vista la caliente arena…

Mika Murakami (Shizuoka-Ken,Japón, 1965), nos regala una espléndida imagen (fragmentada) donde juega (como indica el título de la obra) con un ballena que surca los mares, quizás como símbolo de los peligros a los que podría enfrentarse un personaje mítico y literario como Odiseo, donde, en este caso, se vería envuelto en el oleaje de vacíos del gofrado xilográfico, esquivando las manchas de color del monstruo marino en aguafuerte y aguatinta…

Por su parte, y una de la artistas recientes en la galería, Laura Ardila (Colombia, 1984) presenta, en su lenguaje onírico, pero muy relacionado con el mundo de la ilustración, un paisaje habitado por la contemplación del mar en tres estados, ¿anímicos?, ¿dimensionales quizás? …, una imagen cargada de diversas lecturas y de un gran trabajo técnico (mirad la ficha técnica que lo explica, que básicamente es cromolitografía sobre papel de algodón[i] pero es un resume de toda la labor realizada)

Monique de Roux (Francia, 1946), “una clásica” del espacio Acanto, muestra un “Díptico del mar”, paisaje humanizado en aguafuerte y aguatinta a 2 planchas, en doble huella, sobre papel. Una obra donde sus figuras femeninas nos retrotraen a la rotundidad carnal y sencilla de un Federico Castellón o a la mediterraneidad contundente del Picasso que retrató a su primer hijo, Pablo, con Olga, (“Madre e hijo en la orilla del mar”, 1921). Una obra de aparente placidez, pero cuyos personajes parecen divisar el mar en una palpitante espera…posiblemente esperando el barco que partió en su faena diaria… Realidades cotidianas, también, de un mar no siempre apacible.

Josep Moscardó (Barcelona, 1953), -cuya obra no conocía y es un grato descubrimiento para mí- pone un punto de humor a su depurada técnica de 7 tintas en serigrafía, con la obra “Marimaja”, en un guiño al Goya más sensual pasado por la revisión de las veleidades estivales y su estética amable de paleta suave donde controla la luz y los reflejos del mar que tan bien conoce.

Mientras que “Resti” (Restituto López. Villena, Alicante, 1948) nos enamora, literalmente, con sus pequeños dibujos a base de plumilla (tinta) y collage (hay que mirar bien las obras para darse cuenta dada su minuciosidad) sobre el Cabo de Gata (una serie sobre las más conocidas playas del  litoral del levante almeriense). Un habitual ya de Acanto, y como nota curiosa, esposo de la biznieta de Nicolás Salmerón (nuestro ilustre político y filósofo almeriense).

En cuanto a pintura y sus variantes técnicas:

Para Connie Westendorp (La Haya, Holanda, 1951), el mar mediterráneo es un tema en el que trabaja desde hace tiempo, un proyecto en proceso continuo, desde su hipnótico enamoramiento de los colores y posibilidades, y el desafío de las distintas  técnicas con que lo representa. Como en este caso, donde muestra el ímpetu de la espuma del mar al romper contra las rocas en técnica innovadora (pero presente en ella desde hace unos años): fotografía tratada con procesos digitales, pero luego trabajada con óleo y relieve sobre el lienzo como soporte (una sutil unión entre los materiales eternos de la pintura y los tecnológicos que a simple vista no se percibe)

También el mar es tema presente en ocasiones en la obra de  la granadina Encarna Hitos, en este caso con una de sus pinturas de gran formato, como es la impactante pieza que aúna el acrílico y el óleo con la técnica al fresco, el temple: técnica muy mediterránea, por otro lado, pero hoy un tanto en desuso, por lo que llama mucho más la atención y nos hace disfrutar de su carga de profundidad pictórica total y donde (siempre según mi impresión, claro) nos hace saborear y casi oler el mar ante el oleaje en movimiento…

Olegario Cosano (Córdoba, 1958) presenta un paisaje (óleo sobre madera) fragmentado y casi cinematográfico, en díptico, pero muy narrativo, donde vemos el mar como protagonista, y como personajes secundarios (pero de los buenos) Las Almadrabillas, con El Cable Inglés y el puerto almerienses cada uno a un lado del díptico. También en su estilo habitual, con ese aire realista pero a la vez lejano, recordando la estética estadounidense de David Hopper y donde parece que va a pasar algo…, algo nos va a traer ese mar calmo pero que cuenta historias en off, en ese lenguaje del cine que también se da tanto en tierras almerienses…

En la sección fotográfica:

Karlos Kaplan (Almería, 1980), otro nombre habitual de la galería, nos regala una inusual vista “marítima”…¿o no? (tendréis que asomaros a la galería para comprobarlo) en una estupenda imagen abstracta, cargada de fuerte colorido y texturas a base de tintas pigmentadas sobre papel de algodón.

Y Francisco Martínez Romera (Almería 1977), dejando a un lado sus collages esta vez, nos muestra una bella vista de la playa almeriense de los Genoveses, también en tintas pigmentadas pero sobre papel HQ18, donde juega con la imagen digital de forma casi pictórica en gran formato, y que nos trae ya hacia el fin del verano por su paleta de azules grisáceos de aguas algo agitadas.

En cuanto a la representación escultórica, es SAFI (Serón, Almería, 1962), otro artista frecuente en Acanto (expuso hace poco “Comer el azul”), quien se metamorfosea con el Cabo de Gata y destila esencia del mediterráneo almeriense, con varias piezas, en piedra o en hierro forjado y soldado, de formato pequeño y mediano donde juega a modelar fantasías de reminiscencias arcaicas  que estilísticamente me llevan a recordar la abstracción del Informalismo de los años 70 en España (por su estilo y materiales).

 

“Mediterráneo”, en Acanto, nos trae olores y visiones cargadas de la belleza enlazada al Mar pero en su forma más dulce, no tiene que ver, por ejemplo, con el Mediterráneo que nos presentaba Nick Hannes en su exposición fotográfica realista y casi documental “La continuidad del hombre”, mostrada en 2016 en el Centro Andaluz de la Fotografía (y de la cual realicé una entrada en este blog)ni tampoco estamos ante una exposición donde se hable del mapa socio político del Mediterráneo (que daría para mucho, claro, y más estos últimos años que se tiñe de luto y pateras a la deriva)…

Estamos ante el simple mar, del Mediterráneo, como metáfora del mar en sí y sus múltiples elementos, símbolos y representaciones esenciales…, peces, arenas, olas y espuma de mar, pequeñas embarcaciones y personas disfrutando de sus brisas y calidez, porque se trataba  de disfrutar el Mediterráneo desde la orilla o con el juego de sus olas;  desde la paleta extensa de sus múltiples gamas de azul… Se trata de asomarnos a las transparentes aguas (quizás por poco tiempo ya tan frescas o saludables, así que aprovechemos) y disfrutar de la brisa que amansa a las futuras fieras de otoño, de la vuelta a la rutina o la ciudad de siete cabezas…

Estamos ante el Mediterráneo hedonista del viajero o del que pasa unas sencillas vacaciones en las costas (¿por qué no?).

Desintoxiquémonos de la rutina y pasemos por Acanto y su mar Mediterráneo, aún estamos a tiempo…

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[i] Bueno, sí, lo transcribo, en pro de la difusión de las artes y que el público descubra lo interesante que es el mundo del grabado y la estampación, la obra seriada, etc.: ahí va: “Cromolitrografía (fotolitografía más litografía: toner mas litografía; aguada, lápiz y litografía en matriz de aluminio graneada) estampada sobre papel de algodón Zerkall Litho VI de 250gr.

*Me encanta que los artista y galeristas pongan información de interés artístico-técnico en las cartelas… poner título y autor…y fecha si acaso, me enerva, sobre todo en fotografía…jeje)

**Una muestra tan sólo, de alguna de las obras presentadas en ese número de Azul Mediterráneo, de Sol Úbeda. (no he podido conseguir más enlaces en internet hasta el momento, de otras obras presentadas y no poseo el número, pero en cuanto lo tenga, pondré alguna imagen o texto del ejemplar)


Más información e imágenes sobre la exposición en redes sociales de Galería Acanto

II. Pymiento Project toca a su fin. Entrevista con A.Rosillo

noviembre 14th, 2016 noviembre 14th, 2016
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Debía haber colgado esta entrevista con Adolfo Rosillo, uno de los precursores de Pymiento en el Museo de Almería, hace una semana y pico, pero ha sido imposible. Aunque publicar en redes exige cierta inmediatez, mis post no la suelen tener, de manera que…, tras esta intro, pasamos a la acción.

Afortunadamente, y pese a que los eventos caducan, los contenidos no, así que, aunque este 14 de Noviembre se desmonte la exposición experimental – taller de ideas entre la tecnología y la creatividad-  aquí podéis conocer un poco más sobre esta experiencia pionera en Almería.

Pero, antes de pasar a la entrevista, me reitero sobre un aspecto que me parece interesante recordar cada poco: y es que, en realidad, casi todo lo que hacemos en un campo u otro del conocimiento y la experiencia, e incluso (y afortunadamente) en las cuestiones más cotidianas o banales de nuestro día a día, suele tener un fuerte componente creativo que muchas veces obviamos, o no potenciamos, pero está ahí…, aunque a muchas personas piensen que la creación es algo único de inventores y artistas, y algún gremio de determinados productos, no, la creatividad está en cada uno de nosotros y nosotras…, de forma inconsciente las más de las veces…ahí lo dejo…

Y…, bien, e aquí lo que Adolfo Rosillo, profesor de Teoría de la Imagen y la Fotografía en la Escuela de Artes de Almería (entre otras asignaturas) cuando fui allí alumna, me contó a propósito de una batería de preguntas, a cerca de Pymiento Project:

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 Adolfo Rosillo el día de la inauguración de Pymiento Projetc, charlando junto a otros componentes del proyecto.
¿Por qué Pymento Project, el nombre de este proyecto? Pimiento, imagino, por razones obvias, de un producto,…digamos, muy dado en esta zona?, ¿el tomate ya estaba muy visto? ¿Qué hay de las habas, y los “présules” (guisantes), melones o sandías? 
La celebración en Almería de la PyConES 2016 fué la excusa para provocar una “ocasión”: un tiempo cargado de sentido. En este caso el lenguaje de programación Python nos invitaba a baladronear en esa zona limítrofe entre disciplinas que es el arte de los media, aquel que usa de forma intensiva, casi como contenido, las herramientas con las que busca generar la forma en las obras. El hecho de que Python se use en gran medida como herramienta de conexión, de mediación entre otras, también nos invitaba a explorar otro aspecto para nosotros relevante: la construcción de redes sociales. Puede parecer banal hacerse esa pregunta hoy. Hemos querido darle la vuelta: son las llamadas redes sociales las que nos parecen triviales; son útiles para relaciones de baja intensidad dado que cualquier usuario sabe que su modelo de negocio es la vigilancia, que el producto que se vende somos nosotros, nuestra información. Por el contrario, hemos buscado dar un sentido fuerte a esa idea de la red social: hemos buscado conectar personas, construir una comunidad con la intención compartida de participar en procesos de construcción colectiva de conocimiento.
El nombre es un homenaje a los hermanos Van Rossum. Guido, el padre del lenguaje de programación, adora a los Monty Python, los humoristas británicos. Pymiento Project toma ese sentido del humor y lo trasplanta a la huerta del sur de Europa. Somos sembradores, hortelanos de bytes y electrones, haciendo injertos. Hemos empezado con serpientes y pimientos pero seguro que habrá más variedades modificadas genéticamente en este bancal. Just, diseñador gráfico, es pionero en el uso de la programación en el desarrollo de su trabajo como tipógrafo.
Un último elemento que consideramos importante al pensar en un nombre fue evitar cualquier alusión a lo artístico: no se trata de una exposición al uso de piezas artísticas acabadas. Aunque algunos tenemos formación artística, la idea ante todo era romper barreras, crear puentes entre disciplinas, generar conocimiento en el lugar donde se encuentran el arte y el diseño, con la informática, las ingenierías, las ciencias naturales, las humanidades, eso que se ha dado en llamar STEAM (Science, Technology, Engineering, Arts, Mathematics).
A lo de más arriba 😉 añadiré esa expresión “me importa un pimiento”, que viene a decir que algo no vale mucho para nosotros, no nos importa. Con ese “gen” mutante de la “y” que se cuela recombinado desde python hemos buscado también hablar mediante dobles sentidos, usar las zonas de sombra del lenguaje que dan lugar a la poesía, que trascienden la mera comunicación. Pymiento somete a estrés las disciplinas con las que trabaja para llevarlas más allá de las respectivas zonas seguras, de confort. También las personas implicadas y los procesos desarrollados, hemos recorrido ese territorio. Vivimos tiempos de cambio: antes que mapas, necesitamos brújulas y aprender a orientarnos, incluso a costa de perdernos muchas veces. Oscilar entre que nos importe poco y que nos importe.
¿Por qué presentar las ideas-objetos-proyectos-piezas en el Museo de Almería?
Somos hackers, exploramos usos alternativos, no previstos en el diseño original de los dispositivos. Más que buscar un sitio donde exponer necesitábamos instituciones para hackear. Un museo con una colección fundamentalmente arqueológica era el sitio perfecto para una colección de prototipos de principios del s. XXI. Pero esto, la conexión entre un hacha de sílex y una mesa “aumentada” mediante arduino y sensores NFC, puede no resultar evidente para ciertas miradas.
Además está la lectura del actor en la red: Pymiento Project es un laboratorio ciudadano abierto, en el que pretendemos producir conocimiento de forma colectiva, sin filtros académicos ni meritocráticos. Cualquiera puede aportar en este experimento de inteligencia colectiva. ¿Qué institución es el lugar idóneo para desarrollar una propuesta así? Exacto, en Almería no existe, había que empezar por generar ese “lugar”. Este proceso generativo de lugar y ocasión es una de las claves del proyecto: un laboratorio popup, oportunista, dispuesto a materializarse en cualquier resquicio de cualquier sistema o dispositivo.
¿Cómo recogieron la idea en el Museo de Almería? ¿Os abrieron las puertas fácilmente?
Absolutamente. El Museo de Almería ha sido un interlocutor receptivo y paciente con nosotros. Nos han escuchado y nos ha apoyado en todo, incluso cuando nuestra propuesta ha mostrado sus aristas más cortantes. De salida nos ofrecieron su sala de exposiciones temporales “@”, en el corazón de su colección permanente, donde desarrollan un programa de exposiciones temporales con un marcado carácter experimental. También han sabido comprender la diferencia entre Pymiento Project y una de esas exposiciones. En nuestro caso lo experimental afecta no solo al contenido que se expone – prototipos en desarrollo, algunos apenas una idea cobrando forma – sino al propio desarrollo de la propuesta: queríamos mostrar a gente trabajando, dejar a la vista el cableado, enseñar el contenido de la caja negra, eso que normalmente se oculta al espectador, incluso asumir el mal funcionamiento, la avería, como síntomas operativos del dispositivo. Esa apuesta es difícil de asumir por una institución del nivel de desempeño del Museo de Almería. Hace falta mucho valor para aceptar lo precario, el error, la pobreza, lo que voluntariamente se limita, cuando estás en la primera línea de las instituciones culturales.
¿Habrá otra edición de proyecto pymiento, sin el paraguas conceptual de una python-reunión (congreso u otras formas variadas)?
Éste es un proyecto abierto, con un marcado carácter relacional, desarrollado por un equipo ad hoc, un enjambre ocasional. La y de Python indica cierta caducidad. Pero también una predisposición adaptativa, oportunista. Hemos mostrado un modelo que puede repetirse, replicarse, variarse, mutar, tal y como nos enseña la naturaleza. Qué mejor manera de desarrollar Pymiento que transformándolo en otra cosa.
¿Sería de nuevo en un museo, institución o mismo lugar?
Lo que sí queremos es seguir estableciendo vínculos, puentes con otros agentes, hacer con otros. Intercambiar semillas es lo que permite la biodiversidad. Pymiento seguirá siendo mientras seamos traficantes de semillas, de ideas, de acciones colectivas. Tu pregunta es muy buena porque nos pone ante un espejo como el de la bruja de Blancanieves: no tiene sentido “repetir pymiento”. Podemos seguir trabajando con el Museo de Almería para completar lo iniciado pero apuntando a nuevos objetivos.
Creo que habéis abierto una brecha importante en lo que se puede esperar de las iniciativas de gente, en apariencia, común (o sea, que no va de curadores o comisarios, ni de ninguna movida Artística o de moda tecnófaga de hipster-postureo, aunque, bueno, sí tenéis algo de frikis (tono cariñoso), porque también sois parte de la gente que originó y conforma Hacklab Almería. Así que…, ¿sois conscientes de que ahora se nos hace la boca agua y que se os pedirá (y exigirá) más? (No sólo más nivel, aun, sino más cantidad de expos, talleres, proyectos similares…)
Normalmente alguien que domina el campo desde una perspectiva global coordina a los actores para llevar a cabo la idea. El comisario elabora una tesis y busca a los artistas que tienen obra susceptible de confirmarla. El cliente busca a los técnicos que dan respuesta a sus necesidades. El artista solicita el asesoramiento tecnológico que le permite materializar su obra. Nosotros hemos querido dar la vuelta a la forma en que suelen plantearse los procesos de colaboración: para empezar no hay artistas cuya obra comisariar (que conozcamos al menos). Nos interesaba iniciar un proceso desde abajo hacia arriba: gente corriente, ciudadanos, que se ponen a trabajar juntos en un proyecto donde todo el mundo está “fuera de casa” y aporta lo que puede al esfuerzo colectivo. Da igual que no sepas de arte, electrónica o programación, escuchando ya estás aportando. Hemos querido dar un sentido literal a la idea de comisariado. En español suena a cosa policial, un señor vestido de negro que certifica a la entrada del museo la calidad de la obra y del artista. Un enterrador que certifica la defunción de la obra a su entrada en el sistema del arte. En inglés “curatorship” también alude a ese pastoreo, a esa vigilancia de una colección. Pero también podemos forzar el sentido de curar y llevarlo a “cuidar”, hacia una ética del cuidado del otro. Entender así el comisariado como una figura que cuida un campo emergente de prácticas y agentes, que cultiva las relaciones que dan lugar a la obra antes que la obra en sí, ahora una excusa para generar tejido social vivo.
Hemos huido deliberadamente de discursos prefabricados: la cultura maker, el hacktivismo, la fascinación tecnológica, el hipsterismo, desmintiendo siempre que ha sido posible cualquier retórica postiza. Uno de nuestros referentes ha sido el centenario de Cabaret Voltaire, de Dadá. Había que rendir un homenaje a los pioneros del azar creativo y del caos como fuerza cósmica, que tan importantes han sido para el desarrollo de nuestra comprensión del universo, de manera indirecta. La cosas como son, directas y desnudas, listas para usar. Pero poco más, ni siquiera esto ha sido algo preestablecido.
Es cierto que Pymiento no se entiende sin Hacklab: Pymiento es un experimento tecnológico, social y creativo. Queremos probar que se pueden obtener resultados del trabajo en equipo, a pesar de las dificultades. Much@s hemos participado en todo tipo de talleres, charlas, eventos y hackatones. Era hora de probar que se puede ir más allá y plantear un campo de colaboración estable y a medio plazo.. Nos encantaría que hubiese ganas de más actividad en este sentido, de diseño y arte mezclado con programación, electrónica, humanidades y cultura digital, educación, procomún, accesibilidad, economía, juego, astronomía, autoconstrucción, qué se yo, hay tanto por hacer. Es lo bueno que tienen los desiertos, que no hay nada, todo es vacío y posibilidades de acción. Pero también es verdad que tendemos a ser muy disciplinares. Hacklab es sobre todo tecnología; la creatividad y lo social, la experimentación, el arte y el diseño, incluso la ciencia o la educación, tienden a estar en un segundo plano frente a la componente tecnológica. Esto es mi punto de vista y no es un reproche en absoluto, pero me lleva a pensar en la necesidad de introducir el arte en ese escenario como herramienta para cuestionar los límites que nos impone la tecnología. El arte nos permite repensar, cuestionar esos límites desde una escala humana,
Una de las primeras preguntas que nos hicimos, nada original por otra parte, fue si una máquina de hardware y/o software puede crear una pieza artística. Más allá de la respuesta concreta que podamos dar, lo importante es si mediante ese objetivo (hacer arte) podremos pensar en máquinas inteligentes más humanas, pues la máquina es funcional por definición y en cambio el arte es inútil, si tiene utilidad es un subproducto secundario, no deseado, no esencial. Lo importante en arte es justo eso, que nos permite cuestionar el imperio de la razón y la lógica de las funciones. Nos permite extrañarnos.
¿Quién ha ayudado en la financiación del proyecto (si lo hay…)? ¿Habéis gastado mucho? Para quien no sepa nada de los elementos que han conformado las piezas, por ejemplo, más compleja en realización y/o tiempo, y por tanto, que sepan, que el valor, no siempre es de precio, cuantitativo, sino cualitativo…
Una de las premisas de Pymiento fue explorar los límites: ¿qué podemos hacer con un presupuesto mínimo? No era solo una cuestión de realismo (no hemos tenido aportes económicos) también hemos querido explorar la fragilidad del desierto. Hemos trabajado con lo que cada uno podía conseguir, reciclando y reutilizando. La idea era demostrar que  lo verdaderamente importante son las ideas y las personas. La realidad nos ha demostrado que a veces el dinero es importante para las personas, de la misma forma que hemos visto que los lugares de trabajo y reunión son determinantes. Hacklab Almería necesita un medialab para ir más allá de sus fronteras actuales. Sé que esto es complejo y contradictorio. Hay múltiples formas de abordar un proyecto así que se alejan de esa ética hacker de que hablaba antes.  Y también hay un motón de miradas interesadas en apropiarse de un espacio así. Pero es cierto que no es suficiente con usar los espacios que nos han facilitado empresas como Workspace Coworking, el propio Museo o Chanca Style Parties.
En cuanto a financiación, la única aportación externa ha sido la colaboración de la PyConES al financiar  y usar nuestra tarjeta jacquard como parte de su aparato promocional.
En cuanto al coste, precio y valor de las piezas, los componentes utilizados están al alcance de cualquier bolsillo: un arduino o una rasberry pi originales no cuestan más de 30 € y se puede ver el origen reciclado o reutilizado de muchos de los materiales. Además las piezas son prototipos, pruebas de concepto propias de los procesos de creación en tecnología, arte y diseño. Su valor está en que permiten poner a prueba la idea que se está elaborando. De ahí su aspecto y funcionamiento precarios, sólo son una fase de un proceso que en la sala @ del Museo se muestra al público con idea de invitar a la emulación ya la participación, pero que normalmente queda oculto en la caja negra del estudio, del taller, que casi nunca se muestra. Normalmente el visitante de una muestra de arte suele pensar “eso podría hacerlo yo, cualquiera”, nosotros queremos que no se quede en una idea, que lo intente, que Pymiento funcione como una invitación a la participación.
No sé si un prototipo, un boceto, puede adquirir una alto precio de compraventa en el mercado. Todo dependerá de que haya una posterior “obra acabada”. Nuestra intención se centra mucho más en los procesos de diálogo que plantean las obras y su conjunto, el laboratorio, que en los posibles resultados, aunque estos no sean despreciables.
Tengo mi opinión, y contesto antes de preguntar: Sí. Pero…la pregunta es: ¿Crees que ALGO se mueve en Almería? 😉
Sí, la dificultad agudiza el ingenio. En todas partes hay movimiento. Incluso en Almería. La pregunta es cómo: creo que tenemos tendencia a funcionar como partículas elementales. Preferimos ser cabeza de ratón antes que cola de león. Y no percibimos bien el valor de la comunidad, de la gente que apoya sin más, a cambio de nada y sin ser protagonistas. Rápidamente tendemos a despreciar lo que no cuesta. La meritocracia nos hace miopes. Pensar nos cuesta y comprender al diferente, exige pensar, por lo que tendemos a apartarnos de lo que no conocemos o comprendemos, tendemos a ser disciplinares. En Pymiento hemos dedicado más del 50% del tiempo de trabajo total a explicar las posibilidades del proyecto. En muchos casos, su carácter procedimental y abierto, multidisciplinar actuó como inhibidor antes que como estímulo. Da que pensar. En lo mucho que nos queda por hacer, cambiar y aprender.
Yo pediría una sala permanente de artes o creatividad y nuevas tecnologías…en el museo o en algún otro lugar (institución no privada, a ser posible…), ¿y tú?
Pymiento es un laboratorio ciudadano popup. Es una invitación a la creación de espacios permanentes de trabajo. Creo que es una obligación en el caso de las instituciones públicas. El Museo ha recogido el guante y su equipo hace lo que puede con lo que tiene a su disposición. La Escuela de Arte en la que trabajo ha sido el contenedor de muchas de las actividades de Hacklab. Otros centros educativos públicos e incluso empresas nos ceden sus espacios para actividades puntuales. Pero urge imaginar un modelo sostenible de espacio público dedicado a este tipo de actividades y procesos colectivos.
¿Qué factores confluyen en experiencias como esta? ¿podrían haberse aliado el que haya estudios universitarios de Informática o Ingeniería, la Escuela de Artes, el amor por el cine y la fotografía en esta tierra, mas un tópico: la luz!!, (jeje) y sobre todo, las, tristemente habituales (no es el caso del Museo de Almería), sequías institucionales…, que hacen que cuando hay una iniciativa con algo de sentido y empuje, salga adelante a borbotones?
Estamos en un lugar magnífico para experimentar. Sólo nos falta algo de confianza y de ambición. Presentando Pymiento usaba el ejemplo de los invernaderos: ingeniería colectiva visible desde el espacio. El cine y la fotografía son otros. Hacklab es conocido fuera de Almería como la comunidad activa que ha demostrado ser. Pero nos falta una clase empresarial y unas instituciones con visión y presupuestos. Se une a eso que no sabemos llamar con insistencia a las puertas adecuadas. Pero falta muy poco. Pymiento es una página más de un porfolio que va creciendo poco a poco. Espero que más pronto que tarde haya un grupo de gente en Hacklab que dé el paso adelante y ponga en marcha esa iniciativa de que hablamos.
Un pequeño empujoncito para las personas (sea cual sea su edad, sexo, educación, cultura y condición social o circunstancial) que no se sienten atraídas por este tipo de proyectos o novedoso campo…, tipo Pymento Project…
Pymiento es una invitación a abrir la caja negra, a participar en la construcción de un lugar de ciudadanía, desde el arte, la tecnología, el conocimiento. Lo ciudadano está de moda, como las redes sociales, pero normalmente se nos presenta como algo acabado, algo que nos pertenece. Pymiento está por hacer, no hay respuestas, sólo preguntas a la espera de un colectivo que se implique en su respuesta.
No todo el mundo va a ser artista, programador o ingeniero, pero sí que vamos a necesitar unos mínimos conocimientos sobre el tejido de que está hecha esa realidad del tercer entorno, de las redes móviles y la computación ubicua. 

Gracias Adolfo Rosillo por contestar a esta entrevista, y Gracias  a cada componente de Pymiento Project, por esta lección de trabajo en común para ofrecer experiencias creativas y dinámicas más abajo de despeñaperros… ;-))

Me dan ganas de gritar: Otro mundo es posible, Otras formas de crear son posibles, y  Otra Almería (conviviendo con lo buena que ya existe, of course) es posible!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

I. Creatividad en el Museo de Almería: PymientoProject = hablemos de arte y tecnologías

octubre 19th, 2016 octubre 19th, 2016
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Sobre la Exposición experimental Pymiento Project, en el Museo de Almería, hasta el 6 de Noviembre, 2016.

Print: “!Mamá dejó la fregona y se fue al museo a programar! Herramientas para una creatividad colectiva, conectada y abierta (con una pizca de Python)”

“La actividad desarrollada no es una exposición en sí, sino un laboratorio, un experimento en curso.
Es un proceso de diálogo y una caja de herramientas. Un mensaje en una botella y un bancal para sembrar ideas y recoger preguntas”
PymentoProject

Hello world

Bienvenida al museo de exposición Pymiento Project. Cartel: trazos robotizados sobre plástico de invernadero. maribelubeda CC.

Esta exposición en el Museo de Almería (museo arqueológico) es, sí, un Taller de experimentación tecnológica y artística donde las piezas desarrolladas y exhibidas muestran, y demuestran, que la creatividad está por encima de las etiquetas, los campos concretos y las disciplinas al uso. Pero, afortunadamente, cada vez estamos un poco más cerca de no asombrarnos por algo que, en realidad, existe desde siempre, cuando los campos del conocimiento estaban tan interrelacionados que no existía apenas la llamada Especialización.

Aún podemos recordar (en los libros de historia y literatura están reflejado, so incrédulos) cuando los planetas, constelaciones o universo se leían como astrología, la química era alquimia, la medicina quedaba entre usos y descubrimientos a base de no poco sufrimiento en  vivo y en directo,  las más de las veces en manos de chamanes o gurús del momento, la arquitectura se acercaba a la escultura y la ingeniería o la invención era arte puro, como en manos de, por ejemplo, Da Vinci… Pero…, no significa, claro, que debamos volver a esos tiempos, o que nos mole la mezcla de lo esotérico con la ciencia, no…, es que aunque ahora el saber y sus compartimentos ocupan cada uno su lugar… es el momento de volver a unir la esencia de los planteamientos sobre el conocimiento, el saber… Y es el momento de recordar que todos los avances y descubrimientos en cualquier campo de la sabiduría (el arte uno de ellos, por supuesto), deberían estar al servicio del Ser Humano, y no a la inversa. Así que desde estas páginas virtuales (pero llenas de corazón anímico, físico y químico también) pedimos la no hiperespecialización hacia la que camina el mundo “civilizado” de hoy…; no queremos que nos sigan dirigiendo hacia la obsolescencia, más que programada, así que abogamos por compartir (conocimientos, software, derechos, ideas…proyectos, actividades, emociones…); es el momento de volver a mirar hacia el Humanismo y salir fuera de la famosa zona de confort (no solo para cuestiones de la relaciones personales/laborales) y entrar en la INTERDISCIPLINARIEDAD!! Sí, esa palabra que cuesta pronunciar, pero…que es tan hermosa…

Por supuesto que esto de la Interdisciplinariedad, el salir ahí fuera y compartir… puede producir cierta ansiedad (aunque hay gente, como yo, que no es capaz de centrarse en nada y pica de todos los lados que puede, deseosa de conocer por comprender, lo que y a los que, le rodean), pero recomiendo empezar con uno de los  leitmotiv de la Bola de Cristal: “vamos a enseñar a desaprender cómo se deshacen las cosas!”.

Así que, por pasos, en sentido estricto, aquí se enseña, pero no desaprendemos nada (porque aprendemos y mucho), me refiero a que tan solo debemos quitarnos prejuicios (que la mayoría de las veces, no nos engañemos, son requete-aprendidos y aprehendidos en nosotros) para mirar y disfrutar con ojos “nuevos” todo el cotarro que tenemos alrededor.

Y ya para empezar a centrarnos, en la susodicha expo-experimento hablo aquí, no sólo porque he colaborado un poquito en ella,  sino porque, además, tiene lugar en Almería, la Almería del siglo XXI, y esto hay que resaltarlo. En concreto, el inicio del proyecto pymiento vino por el entorno del desarrollo en la ciudad del PyConES ( la conferencia anual de la comunidad de usuarios y desarrolladores del lenguaje de programación de código abierto Python, a nivel nacional, que se ha venido celebrando en Madrid, Zaragoza y Valencia en años anteriores) que se celebró exitosamente los días 7, 8 y 9 de Octubre, entre la Universidad,y el Museo de Almería.

Python, es uno de los lenguaje de programación más abierto y novedoso de la amplia variedad que existe, y la particularidad de él es que sus principios se basan en la simplicidad y el código abierto para compartir, y esto es lo que, por ejemplo, yo sabía a la hora de querer participar en la exposición, y me gustó.

“Podríamos estar hablando de netart, pero hay mucho de manual aquí y no todo ha sido tecnología. Y hay mucho corazón, mucha alma, mucho ingenio, muchas preguntas y curiosidad y ganas de “hacer cosas” por encima de lo convencional, pero sin miedo a  tocar cualquier rama del conocimiento… (a poco que tienes algo, lo usas, eso estaría bien!)”.  Adolfo Rosillo

Pero, qué ha pasado en el Museo de Almería?

Unos lo llamamos expo (piezas tecno-artísticas para mí), otros Hackeo en el Museo, otros…experiencia, pero por encima de todo… ha sido “una colaboración a lo largo de varios meses, donde cada persona ha ido aportando su granito de arena en torno a una pequeña idea primigenia: experimentar con el lenguaje python (hoy más almerienses sabemos qué significa la palabreja, sin ser del gremio!) en entorno no técnico, sino tecnológico y artístico o mejor, Creativo Reactivo”.

Las piezas que encontramos tienen la capacidad de realizar algo, de manera que tenemos obras interactivas, resumiendo. Algún que otro proyecto de los mostrados o ideados, no están conclusos, pero no importan, porque de eso trata, entre otras cosas, de mostrar la experiencia, no una conclusión. No son piezas cerradas o terminadas del todo;  y  de otras piezas-proyecto, por ejemplo, veremos los resultados al final de la expo, como la obra que consiste en cuatro plantas que recibirán luz según los hashtag que mande quien quiera participar (cuatro nombres, uno por planta, viva y real: marujita, liza, etc) y sobrevivirán según los que le lleguen…, el final de ellas (qué plantas han sobrevivido o no…) lo sabremos al término de la exposición. Lógicamente, este no es un experimento sin más, sino que intenta hacernos reflexionar sobre la responsabilidad sobre nuestra toma de decisiones y sus consecuencias (el poder y cómo lo ejercemos y su repercusión, vamos).

Y así podríamos ir pieza por pieza, todas aportan algo, todas son divertidas de ver y toquetear para observa qué nos muestran o demuestran…, y quien quiera ir más allá, podrá…desde luego.

Adolfo Rosillo (profe en la Escuela de Artes de Almería, crítico de arte y artista en varios campos, y “Agente provocador”) y Cristo Contreras (ingeniero de telecomunicaciones y “Flamer ecléctico”) fueron quienes nos pusieron las pilas, y bien, en el Proyecto PymientoProjetc.

Eso sí, han formado un gran equipo de locos y locas, o vamos enderezando tópicos, visionarios y visionarias como: Gonzalo Moyano – Multipotencialista & Creative Maker,  Francisco Acién – Amante de las tecnologías libres,  Delia Gálvez – Interiorista maker, Almudena Fernández – Creatividad por bandera, Aitor Álvarez – Ingeniero filósofo, Olga Lucía Fernández – Design Thinking y organización., Guillermo Fuertes – Físico Periodista, Remedios Fernández – Robótica infantil, Hugo Rosillo – Amante de la casquería mecánica, Cristina Góngora – Psicopedagogía y manualidades, Bill Muslos – Punky del estenopo, Ana Mora – Inquieta por definición, Favio Gutierrez – Diseño y Comunicación Visual, Pedro Silva – Hacking mode- y (en muy pequeña medida) Maribel Úbeda -la que escribe estas líneas-.

(ver perfiles en http://thepymientoproject.com/people/)

Las piezas de la expo funcionan y se conforman con materiales nobles y no nobles, artesanos y tecnológicos, como Rasberry Pi, arduino, y sensores o microchips en pequeñas placas…, esto como tripas, lo que maneja los objetos, pero como contenedores veréis madera o metal, papel y cartonajes, tiza…o sea, una producción colectiva diferente y divertida, curiosa, y hecha de muchas ganas e imaginación. Así pues, las técnicas y procesos creativos (de la idea al objeto) y los soportes de estas piezas de tecnoarte, arte-factos a todas luces, son también más que variados! Además, como repite Adolfo Rosillo (la última vez, vía twitt): “ es ciudadano. No se ve, se participa. Gracias, MuseoAlmeria

Así que os increpamos para que vayáis a este lugar de lugares, donde no se mira (al uso) SE TOCA.

Podríamos, pues, decir: ven al museo de Almería a su “Sal@ del museo” (planta 2, para más exactitud) y Toca-mira-piensa… y si encuentras algo mejor, apórtalo! (punto y coma, guión, cierra paréntesis)…

Seguiremos informando…

Collage, fotografías Maribel Úbeda. CC

Collage y fotografías maribelubeda. CC.

Por cierto!: Durante el mes de exposición se harán talleres in situ, donde se enseñará a los asistentes a iniciarse en el mundillo Pymientero.

En estos artículos de la prensa (a parte de la propia web del proyecto)podéis indagar en el contenido y motivos de la exposición experimental artística creativa:

El Museo de Almería acoge la exposición Print  “!Mamá dejó la fregona y se fue al museo a programar!”.

http://www.guadatech.com/contribucion-de-guadatech-en-el-proyecto-artistico-pymiento/

-Pronto añadiremos aquí las respuestas a las preguntas a Adolfo Rosillo, sobre cosas que quedan en el tintero, ..:-) … (post in progress)-

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