enero, 2022

Rocío Kunst en el Salón de la crítica, Museo de la sangre, Murcia, hasta el 03/02/2022

enero 21st, 2022 enero 21st, 2022
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Rocio Kunst : la antítesis de la insoportable levedad del ser en tiempos de crisis…

En este post que inaugura 2022, extraigo mi Texto Para el XIII SALÓN DE LA CRÍTICA,  organizado por la ASOCIACIÓN MURCIANA DE CRÍTICOS DE ARTE. 2021, y que se expone actualmente hasta el día 3 de Febrero del presente 2022, en el Museo de la sangre de la ciudad de Murcia.

“¿Por qué la antítesis de lo leve, volátil o superficial -en el peor sentido de estas palabras-?…

Porque lo que Rocío transmite con sus obras es algo profundo, emocional e introspectivo que apela directamente a nuestro ser. Y si acaso, lo que tiene de ligero es que se eleva por encima de lo que percibimos en un primer vistazo: piezas de enorme belleza con una gran técnica detrás. Y claro…,lo bueno, al menos para mí, es que no queda ahí la cosa, en el hecho artístico en sí…, que ya es…,sino que nos sobrepasa, y buscamos a través de nuestras retinas, tanto en el cerebro como en el alma …
Porque cuando observo la obra que Rocio Kunst lleva realizando hasta ahora, …me envuelve una tormenta de ideas, percepciones, recuerdos y referentes impresionante…, y no creo que el mérito sea mío, aunque (en parte por mi edad) haya visto, leído, o escuchado ya mucho en las diversas ramas del Artes…, sino de ella, por su trabajo impecable y por su capacidad de reflexión y exploración continuos, con un análisis cargado de introspección y “de abierto carácter confesional” donde el autorretrato, muy presente en la mayoría de fotografías, adquiere un fuerte “valor simbólico” en sus escenas, dicho con sus propias palabras; a la par que por su, también, estudio externo, desde dentro de la sociedad y sus preocupaciones más actuales.

Cuando me acerco más a su obra plástica comprendo por qué prefiere que hablemos de ella como artista visual y no como fotógrafa, y es porque sus intereses van más allá de lo fotográfico o una visión fotográfica de las cosas/sensaciones; para Rocío la fotografía es una herramienta creativa más, en el camino de transmitir lo que desea. Cosa que avala también con los textos que suelen acompañar sus piezas, y el hecho de que sus referentes sean en gran medida literarios:

(…) “creo que incluso más que cualquier referente visual, los libros que leo me evocan imágenes, así que mis referencias (artísticas) son los libros y mi propia experiencia, que está también atravesada precisamente por la lectura. Encontrar experiencias comunes en esas lecturas me ayudan a construir mis imágenes” me comentaba a raíz de esta exposición…

De los trabajos, en general, de Rocío, me dejo cautivar tanto por la provocación/sutilezas de estas propuestas visuales como por los temas que trata en ellos, tan potentes e interesantes actualmente como son la identidad, la memoria, el concepto de maternidad, la imagen (y la metaimagen), el feminismo desde la posición como mujer, la creación en sí misma…, y “los espacios y los estados psicológicos” como ella misma afirma.

Así pues, es un privilegio para mí poder presentar en esta XXII Edición del Salón de la Crítica, dedicada a “El arte en tiempos de crisis” tras esta pausa obligada de casi tercer año de pandemia…y pandemias (en plural por sus variantes, no sólo médicas…), a Rocio Kunst y su excelente, y hasta el momento inédita pieza “Maceración”, que me sugiere la unión de varios mundos visuales, todos con un pié en épocas asoladas por la crisis a nivel global, económica, social y de grandes cambios, como fueron el Periodo Barroco o los años 20-30 del pasado siglo XX:

Por un lado tenemos la estética barroca de este bodegón humano…, ungida por ese tratamiento tenebrista de la joven y las uvas…, con el simbolismo que encierra una imagen tan sensual (dionisíaca) como críptica a la vez…

Y por otro lado, la vestimenta de la muchacha y la desesperanza que se intuye tras las uvas, me transporta (temáticamente hablando) a la obra sobre la América profunda, del Crack del 29, de la fotógrafa Dorotea Lange y sus instantáneas de la miseria durante la Gran Depresión, en concreto el retrato de Madre migrante… Desde donde salto, dentro de esa misma evocación del momento histórico y tan plausiblemente parecida a la crisis actual (enfermendades-crisis- pobreza sumado a la novedad de la emergencias climáticas en puertas) al film Las uvas de la ira, de John Ford, basado en la obra literaria de John Steinbeck, en tesis con Dorotea Lange…

En Maceración tenemos una vez más una mujer que oculta su rostro, como en tantos de los retratos o personajes (incluso en sus propios autorretratos) de Rocío Kunst, y es algo que revela parte de cómo teje los hilos de la identidad…

En una cálida paleta que también puede llevarnos en la composición y sus elementos hacia la fotografía pictoricista, o el simbolismo de fin de siglo XIX, esta Dafne contemporánea quizás metamorfoseará sus manos en ramas y quedará enclaustrada dentro de su eterna belleza.

¿Quiénes posan en sus obras realmente?, ¿qué hay tras sus teatrales escenografías?, ¿…de dónde emana su dramatismo casi cinematográfico?… ¿qué narraciones nos susurran sus construcciones y sus fuera de campo?
… Ante las numerosas preguntas que nos suscitan las imágenes de Rocío Kunst, creo que la respuesta está en nosotras y nosotros, porque apela a nuestra propia experiencia, imaginación o memoria…como espectadores omniscientes…

Maribel Úbeda. Murcia, Diciembre de 2021
Maceración, de Rocío Kunst

Maceración, de Rocío Kunst

“MACERACIÓN”. FOTOGRAFÍA sobre PAPEL HAHNEMÜHLE, 2021. 60 x 40cm.

Reseña de Bio de Rocío Kunst:
Rocío Kunst (Murcia 1990). Estudió Bellas Artes en la Universidad de Murcia y se especializó en fotografía en la Escuela EFTI (Madrid). Desde entonces su obra ha sido expuesta en galerías y espacios de Murcia, Valencia, Málaga o Madrid de forma colectiva y también individual.

Sus exposiciones durante 2021: Centro14 (Alicante); Espacio ES/UM (Murcia), comisariada por Marisol Salanova; Cámara Roja. Espacio Expositivo; Biblioteca General María Moliner, Universidad de Murcia; Sala Progreso 80 (Murcia) o en 2020: en la Cárcel de Segovia, Centro de Creación y en el Festival BFOTO, en el Teatro Principal (Barbastro); siendo su primera exposición individual en 2019: Inside the house, outside home. Ica. Plan de espacios expositivos (Murcia).
Investiga y ha obtenido varios becas para proyectos siendo numerosas veces premiada. Sus más recientes galardones son: Accésit. Circulart. Certamen Nacional de Artes Plásticas (2021), Odsesiones. Intervención artística de la UM. (2021), Primer premio Crea Murcia de Artes Plásticas (2021), Honorable Mention. Monovisions Photography Awards. Londres (2021), o la Mencion de Honor en Cértamen de Jóvenes Creadores de Salamanca (2020) entre sus muchos galardones desde 2014. Actualmente ejerce como docente en la Universidad de Murcia.

Puedes visitar su obra en su web www.rokunst.wordpress.com

Sala Museo de la sangre, Murcia. Eva de Egea

Sala Museo de la sangre, Murcia. Obras de ka exposición colectiva del XIII Salón de la crítica, 2021/22. Imágenes arriba y abajo (izquierda/derercha) cortesía de Eva de Egea.

Alicia Urda en La casa de la lectura, Segovia. Hasta el 13/02/22. Pintura y escultura

enero 21st, 2022 enero 21st, 2022
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“Alicia Urda…Soledad acompañada”

Aquí os dejo  mi texto crítico sobre la exposición realizada por la veterana artista Alicia Urda en La Casa de la Lectura-Biblioteca Municipal de Segovia, y que se puede visitar hasta el día 13 de febrero del presente año, cuyo titulo es ‘La soledad de la naturaleza :


Imagen de la artista en la sala durante la inauguración,
junto al concejal de Cultura, Alberto Espinar - Foto: D.S. Prensa, fuente
"El día de Segovia" digital.

Nunca sabemos el misterio que puede encerrar la mirada sobre las cosas cotidianas (no por eso fútiles o banales) o las más trascendentales o espirituales, de determinadas personas…

Y la mirada de Alicia sobre el paisaje, la naturaleza y el ser humano de paso, en las pintura y esculturas que presenta en esta exposición “La soledad de la naturaleza” es un ejemplo de que no podemos dejar de sorprendernos, para bien, en más ocasiones de las esperadas,… afortunadamente.

Alejada del mundanal ruido las más de las veces, encerrada por propia voluntad muchas en su estudio, que tiene vistas hacia el espacio infinito del campo que rodea Segovia, esta pintora, profesora y restauradora de bienes culturales nos presenta una muestra coherente, compacta y persuasiva……, esparciendo esa mirada de la que hablé al comienzo, y los demás sentidos, por las tierras y cielos del norte castellano.
En este contexto, importante para la artista, Alicia se recrea en la observación casi analítica, llena de reflexión, intuición y profundos sentimientos, para cogernos de la mano y hacernos partícipes del silencio…, de la soledad buscada…, de la inmensidad concreta, detallada, minuciosa, de la Naturaleza.

De forma casi asceta, nos enseña a mirar de nuevo esa naturaleza que nos empeñamos en destrozar día a día, minuto a minuto, como si tuviera una bomba de relojería atada que no puede (o eso parece) frenar su cuenta atrás…

A través de estas imágenes del paisaje en primavera, verano y otoño, con brotes de verdor y algo de ocres aquí y allá…se nos sumerge en un personal y delicado mundo donde la Naturaleza grita por su supervivencia…
Prevalecen los árboles de ramas secas, en realidad muertas, troncos enroscados de nudos eternos, añejos, bellos en su rusticidad y franqueza, exhibidos a base de manchas de luz…, con una paleta fría en gran parte, pues es el mañana lo que la autora toma normalmente, y más cálida en ocasiones.

Con pincelada resuelta, minuciosa (admiradora de Sorolla, y se nota), o espátula para esparcir mejor esos destellos luminosos,…la obra de Alicia se recrea en un mundo interior de lo exterior, nítido… y resuelto a mostrarnos su verdad.

La imagen que abre el tríptico, un paisaje del Otoño, con el venado muerto en primer plano de forma desoladora, y que quienes asistáis podréis ver …, es toda una declaración de principios (su modo de vida y su obra lo avalan) y del significado de la exposición: está dedicado “al cambio climático y al efecto que tiene en la naturaleza. Entre la soledad de la muerte y la belleza de sus formas” como indica ella misma.

Los protagonistas de estas obras, los troncos desnudos de las pinturas y los personajes enraizados y sin rostro sobre la tierra en forma de bola de su serie de esculturas en barro (que me apasionan a la par que intimidan) son un grito de ¡Basta! Ante tanto maltrato al ecosistema que habitamos…
Las esculturas de arcilla, modeladas y vaciadas, y piezas únicas, en barro rojo y blanco (en parte esmaltados) representan “La condición humana” y no tienen rostro porque no desea ver ni escuchar, pese a que salen de la tierra, o un tronco y sus manos son raíces, siendo una metáfora de que lo que rechaza es lo que necesita para vivir a su vez…

Tanto sus paisajes como los seres arbóreos muestra los principios de su estética: el Realismo…, que oscila hacia el realismo mágico en otras ocasiones (mirando obras de anteriores etapas).

Aunque la contemplación de las primeras obras que me fue mostrando Alicia para esta exposición, me llevaron a la Escuela de Barbizon, por los paisajes al óleo y su pincelada suelta y tonos más cálidos, también vi en sus tablas, de gran detallismo y trabajo, los tonos y cielos de los paisajes ingleses y nórdicos de la pintura decimonónica (amaneceres sobre el mar o los acantilados alpinos de tonos fríos, donde las ramas pueden casi tocarse o sentir el frío húmedo del mar…); donde busca unos cielos a base de blancos limpios para que no se manchen, a través de una depurado proceso de dejar secar parte y luego ir aplicando el color de carmines, azules, etc., paso a paso, pieza a pieza…

Y no es de extrañar su estética presente, porque en su obra anterior sabemos de la admiración que Alicia siente por el realismo español de los años 60, de la Escuela madrileña, con Antonio López, María Moreno o Isabel Quintanilla, y vemos cómo trabaja cada pieza con enorme solvencia y amor, viniéndome a la mente la frase de Santa Teresa: “También entre fogones anda dios ”, para señalar que en lo pequeño y sencillo, aparentemente, está lo bello, y hasta sublime muchas veces…

Así pues, estas 15 obras, óleos sobre lienzo y sobre tabla, y las 4 piezas escultóricas, nos darán cuenta del trabajo que Alicia Urda ha realizado en los últimos tiempos en estas obras que nos atraparán por la excelente técnica y también por su temática .

Os invito a pasaros por su exposición, y espero que Alicia, una persona que, con aspecto de que en cualquier momento puede desvanecerse en su delicada semblanza y creatividad, es acogedora y decidida, siga llenando paredes y espacios de salas donde se quiera percibir, sentir y experimentar una mirada auténtica y comprometida con el arte, la vida y la Naturaleza…

Esta naturaleza que está en la esencia de todo y que por ello…debemos respetar, cuidad y amar más de lo que hacemos ahora…

Gracias, Alicia, por brindarme la oportunidad de pensar contigo, y extasiarme en los detalles de lo pequeño para ver lo grande…”

Maribel Úbeda
Almería , 2021

Imágenes de la inauguración y aritista en la sala

Izquierda: Imagen de prensa digital, fuente: “El Adelantado”, Segovia. Imagen de Nerea Llorente. Derecha: Invitación a la exposición.

Carrusel de fotos expo en El dia Segovia imagenes de Rosa Blanco

 

Bio de Alicia Urda

Su vinculación con las artes es fuerte y viene de atrás, desde la adolescencia empezó a realizar cursos y a moverme en círculos artísticos (durante varios años en el círculo de Bellas Artes de Madrid, realizó dibujo al natural de desnudo).

Finalizado el bachillerato realizó la especialidad de “cerámica artística y murales” en Segovia en la Escuela de Artes y Oficios en la “Casa de los Picos” de Segovia; donde tambien asistió a las clases de pintura artística de Lorenzo Tardón y Muñoz de Pablos; en escultura con José María Moro; en moldes de escayola con el especialista Feliciano, y por último, marionetas con el profesor Peralta.

A posteriori formó, junto a otros compañeros, el grupo “Lizo y Chamota” dedicado principalmente a la enseñanza artística, además de la realización de exposiciones.

Dirigió durante cuatro años las actividades del Campo de Trabajo Internacional en el Castillo y la Torre de Coca (Segovia).

“A partir del 2000, comenzó a realizar colaboraciones en restauración, tanto en instituciones como para particulares. En el 2001 trabajó en la restauración de la sala de la Galera en el Alcázar como colaboradora y es este momento es cuando decidió estudiar restauración. Años después estudió en la escuela de Ávila como diplomada en restauración de Bienes Culturales en la especialidad de arqueología; posteriormente realizó diferentes especialidades para profesionales en la Fundación de Sta. María de Albarracín (Teruel). Entre los años 2014-2018 perteneció al grupo de restauradoras de Arte Urbano del GEIIC. Actualmente se dedica a la restauración, a la impartición de clases de pintura y la realización de encargos, especialmente, de retratos”. (Bio resumen de D.S. en El día de Segovia / digital. 23/12/21)

Enlaces de la exposición en parte de los medios:

Tríptico de la exposición en sala

Reflexiones artísticas sobre el cambio climático

Una exposición para reflexionar sobre el cambio climático

El día de Segovia. Alicia Urda expone en La casa de la cultura